Crónicas del Palacio Portocarrero
Un libro, presentado ayer, recorre la historia de este inmueble situado en la localidad cordobesa de Palma del Río desde su construcción en el siglo XVI hasta nuestros días
El recinto amurallado de Palma del Río (Córdoba) abraza en su interior al Palacio Portocarrero, un inmueble de principios del siglo XVI que ha sido testigo de innumerables acontecimientos que han marcado la historia local y nacional. Por este enclave han pasado personajes de renombre históricos, de ahí que la Diputación de Córdoba y el Ayuntamiento palmeño hayan contribuido a la edición del libro Palacio Portocarrero. Baluarte del Renacimiento en Palma del Río, que ha coordinado el periodista y escritor Álvaro Vega.
Este volumen, impulsado por el propietario del monumento, Enrique Moreno de la Cova, fue presentado ayer en el interior del conjunto arquitectónico y contó con padrinos de linaje como el duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart, y el conde de Palma, Alfonso Martínez de Irujo. También asistieron numerosos representantes institucionales como el alcalde de la localidad, José Antonio Ruiz Almenara, y el presidente de la Diputación, Antonio Ruiz. Y, como maestros de ceremonia, los propietarios del palacio, Enrique Moreno de la Cova y su esposa, Cristina Ybarra.
La publicación es reflejo de la "voluntad" y la "creatividad" de Enrique Moreno de la Cova y de Cristina Ybarra, los "grandes hacedores" de la recopilación, destacó Antonio Ruiz, quien dijo además que la obra "está a la altura del patrimonio al que se refiere". Ybarra, por su parte, destacó el apartado dedicado a la restauración del monumento. "Es un libro con mucho contenido y muy importante, muy bien documentado por Álvaro Vega, y estamos muy contentos del resultado", subrayó la propietaria.
Las 200 páginas del ejemplar suponen una aproximación histórica a cada uno de los propietarios del inmueble, en un relato que abarca su fundación almohade, la impronta de los señores y condes de Palma y los actuales dueños, que en 1985 se hicieron con el lugar. Se trata de un recorrido que narra la concesión del Señorío de Palma a Egidio Bocanegra por su participación en la toma de Algeciras para Castilla. También recoge otros avatares como la superioridad absoluta en el mar de los castellanos a partir de 1372, una vez concluida la batalla de La Rocheta por el II señor de Palma, Ambrosio Bocanegra.
A estas gestas militares se suman los relatos sobre la implantación de genoveses, milaneses o florentinos en el Reino de Córdoba, la vinculación de Palma del Río con los Reyes Católicos y el Ducado de Híjar, la influencia de los Portocarrero en la transición de los Austrias a los Borbones o las repercusiones que tuvo en los muros palaciegos el terremoto de Lisboa en 1755. Todas estas informaciones han sido recapituladas gracias a unas 129 fuentes escritas que estaban almacenadas en las 21 estancias por donde han pasado una treintena de propietarios. Incluso en su introducción aparece un texto con la arenga del VII señor de Palma, Luis Portocarrero, a las tropas cristianas durante la defensa de Alhama durante la conquista de Granada en 1482.
En el plano artístico, el lector podrá visualizar en este formato apaisado ilustraciones novedosas como la referida al cuadro del noveno conde de Palma, el cardenal Joaquín Fernández Portocarrero y Mendoza, una obra pictórica que se encuentra en el Museo de San Juan de Londres perteneciente a un autor desconocido.
Además, la Fundación Casa de Alba ha autorizado que se incluyan fotografías de cuadros ubicados en el sevillano Palacio de Dueñas. Es el caso de la pintura que realizó Federico de Madrazo del último propietario nobiliario, Andrés Avelino de Silva y Fernández de Córdoba. Y a lo largo del volumen, 198 imágenes de 33 autores, bibliotecas o particulares -como el archivo de su actual responsable- se entrelazan con un texto distribuido en cuatro bloques. El primero expone una visión genérica del inmueble, la ciudad y los personajes históricos; a continuación, se habla de la leyenda, el islam y el realengo, los Bocanegra como señores de Palma y los Portocarrero como condes de Palma, antes de alcanzar la actual etapa de los Ardanuy-Moreno de la Cova.
Para los curiosos y amantes de la arquitectura, un tercer apartado se sumerge en las diferentes salas que componen el complejo arquitectónico, mientras que en el último epígrafe se explica el planteamiento adoptado hace 31 años por los propietarios para mantener la infraestructura levantada en su apuesta personal por recuperarlo de la ruina. El volumen, en suma, anima a descubrir todos los entresijos de una construcción que, amparada por la muralla y la alcazaba almohade, ha forjado buena parte de la Historia del municipio.
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