El parqué
Jornada de cautela
Primero fue el acuerdo de investidura. Luego el apoyo a la propuesta sobre la comisión de investigación de los cursos de formación y la concesión de la presidencia de la misma. En unos meses se buscará el acuerdo para el apoyo a los Presupuestos de 2016. Y, entre tanto, el PSOE busca a Ciudadanos (C's) para que secunde su rechazo a las iniciativas que presenten los partidos a los que sí considera oposición: PP, Podemos e IU.
Los socialistas quieren llevar al terreno político lo que se les complica en el aspecto jurídico. El ex letrado mayor de la Cámara José Antonio Víboras consideró la pasada semana en declaraciones a esta redacción que la Mesa del Parlamento -el órgano que decide sobre la tramitación de las diferentes iniciativas- "no debería tener obstáculo alguno en admitir a trámite" las iniciativas si se refieren a ejercicios presupuestarios futuros porque el privilegio de veto del Gobierno "carece entonces de sentido".
Sin argumentos jurídicos que avalen su posición, los socialistas han virado su estrategia hacia lo político. El consejero de la Presidencia, Manuel Jiménez Barrios, masculló ayer algo parecido a que los acuerdos están para respetarlos, en lo que pareció un mensaje directo a Ciudadanos. "No se puede hacer una cosa y la contraria, si llegamos a acuerdos con algunos grupos será fruto de que trabajamos intensamente el acuerdo y el consenso", dijo Jiménez Barrios, el representante del Gobierno que se ha mostrado más favorable a una participación mayor de C's en los asuntos de gobierno.
El portavoz parlamentario del PSOE, Mario Jiménez, redujo el debate a un asunto matemático. Si el PSOE, con tres miembros en la Mesa, consigue el apoyo de Ciudadanos, se acabó la discusión porque PP, Podemos e IU, con un miembro cada uno, suman tres votos. Jiménez censuró que Podemos no acepte "los pronunciamientos democráticos de los órganos del Parlamento" y sostuvo que Podemos y PP-A viven "un idilio". El PSOE rescata así el fructífero discurso de la pinza, margina a IU y obvia las consecuencias, no sólo de calidad democrática, sino constitucionales de bloquear las iniciativas de la oposición.
Porque el Tribunal Constitucional, en un caso muy similar, ha condenado hasta en siete ocasiones a la Mesa de las Cortes Valencianas por no tramitar proposiciones de ley o iniciativas de otro grupo representado en la Cámara, Compromís, en la anterior legislatura. La mayoría del PP en este órgano bloqueó preguntas de Compromís, algunas de ellas sobre las consecuencias de la trama Gürtel. El TC esgrimió en la última sentencia, conocida este pasado enero, que "el control de la Mesa no puede ser un control de oportunidad política", sino "meramente formal de la iniciativa".
Las sentencias del TC sobre Valencia fueron aireadas ayer por la secretaria general de Podemos, Teresa Rodríguez, que comparó al "rancio" PP valenciano con el PSOE andaluz.
La Mesa del Parlamento vuelve a reunirse hoy. El presidente de la Cámara, el socialista Juan Pablo Durán, emplazó a una resolución en la que se clarificará el procedimiento para presentar estas iniciativas. Hasta entonces, las propuestas de ley aplazadas la pasada semana y que originaron la polémica han quedado en el limbo.
También te puede interesar
Lo último
2 Comentarios