Coronavirus Andalucía

Un réquiem por los antivirales

  • Un ensayo cuestiona casi definitivamente la eficacia de la hidroxicloroquina, el remdesivir y lopinavir

Un médico revisa la medicación de los pacientes en un centro hospitalario sevillano. Un médico revisa la medicación de los pacientes en un centro hospitalario sevillano.

Un médico revisa la medicación de los pacientes en un centro hospitalario sevillano. / Juan Carlos Vázquez

Hay generaciones de médicos y enfermeros, técnicos y farmacéuticos hospitalarios, que no verán nada igual en mucho tiempo. Al menos eso esperan. La bomba que supuso la irrupción del coronavirus dejó sin capacidad las morgues de los hospitales. Sin vacunas ni medicamentos ni apenas conocimiento del agente patógeno que provocaba aquellas explosiones inflamatorias en los enfermos, la primera ola fue lo más parecido a una hecatombe atómica. Y, aunque todavía no están lejos de aquella situación, el conocimiento científico ha permitido atinar con el tratamiento clínico.

A falta de una vacuna, los sanitarios que se ocupan del manejo clínico de los enfermos con SARS-CoV-2 no han encontrado aún un medicamento específico que funcione contra la infección. Ésa es la mala noticia. La buena es que han encontrado cuáles no funcionan.

Los antivirales se han convertido en el gran fiasco. Un estudio llevado a cabo por la OMS ha concluido que la hidroxicloroquina, el lopinavir e incluso el remdesivir –con matices– han demostrado un efecto residual, cuando no ningún efecto, sobre los pacientes con Covid-19. Ni en el grado de mortalidad, ni en la necesidad de ventilación mecánica ni en la duración del ingreso en los hospitales.

El beneficio del remdesivir, no obstante, despierta aún una cierta controversia, según señaló ayer un editorial publicado en The New England Journal of Medicine. El beneficio del remdesivir, según señala este suelto, podría tener capacidad de cambiar el curso de la hospitalización de algunos pacientes, aunque los resultados del estudio Solidarity, que es nombre del ensayo de la OMS, reafirman su escaso poder para reducir "sustancialmente" la mortalidad.

Estas conclusiones dan la razón a investigadores como Jesús Sierra, farmacéutico en el Hospital Universitario de Jerez, cuyas observaciones sobre los estudios de antivirales desde el inicio de la pandemia mostraron escepticismo. Digno es de recordar cómo se dispararon las acciones de Gilead, laboratorio que fabrica el remdesevir, la pasada primavera.

Este estudioso gaditano ha recordado en TVE que los corticosteroides –dexametasona–, los anticoagulantes –heparina o derivados– y los anticuerpos –monoclonales o de plasmas de convalecientes– son los remedios que mejor resultado están ofreciendo en los hospitales, ayudando a gestionar mejor el Covid-19 durante la segunda ola a falta de conocerse un fármaco específico. Por los antivirales conocidos, en cambio, hay que entonar ya el réquiem.

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