Un solo médico, implicado en diez presuntos robos de bebés en Huelva

Trabajó en los hospitales de donde son la mayoría de los casos denunciados · Matronas y facultativos relacionados con al menos cuatro casos ya han declarado ante los jueces

Primera asamblea de SOS Bebés Robados Huelva, el pasado 19 de diciembre.
Raquel Rendón / Huelva

28 de marzo 2012 - 05:04

Una retahíla de nombres de médicos, matronas y monjas se repite en los casos de presuntas desapariciones de recién nacidos denunciados en Huelva. Las investigaciones emprendidas por la Policía Nacional, la Fiscalía y los propios afectados han dado resultado y la documentación resultante de las pesquisas ha arrojado algo de luz sobre 52 casos: la identificación de parte -o de la totalidad- de los intervinientes en los partos acontecidos entre los años 50 y los 90 del siglo XX.

Según ha podido averiguar este periódico, el nombre de un único médico está relacionado con diez casos. El facultativo en cuestión trabajó tanto en el Hospital Provincial de La Merced como en el Manuel Lois, los dos centros donde tuvo lugar el grueso de nacimientos denunciados. Además, en uno de los casos habría cooperado con una ginecóloga, según reza en la documentación obtenida tras las investigaciones.

En la documentación sobre otros cinco casos figuran el nombre y los apellidos de otro médico que trabajaba en el hospital Manuel Lois. Otros tres facultativos -dos de ellos residentes del Lois y el otro, de La Merced- están relacionados con nueve de las denuncias interpuestas por los familiares de los neonatos supuestamente desaparecidos o robados, concretamente con tres cada uno.

En total, según fuentes consultadas por este diario, siete médicos están directamente relacionados con una treintena de los casos donde el personal sanitario sí está identificado. Los intervinientes en los 22 restantes son distintos cada vez.

Sólo trece de los casos cuentan con la referencia de una matrona. Una de ellas, especificaron las fuentes consultadas, había participado hasta en tres de las desapariciones denunciadas, mientras que los nombres de otras tres se distribuyen a partes iguales entre otros seis.

Pese a que según los testigos y los denunciantes las religiosas también jugaron un papel determinante en los presuntos robos de recién nacidos, sólo los nombres de tres de ellas figuran en los documentos que obran en poder de las autoridades policiales y judiciales.

Por el momento, médicos y matronas relacionados con al menos cuatro casos onubenses admitidos a trámite ya han prestado declaración ante los titulares de los órganos judiciales que instruyen los procedimientos, según confirmó a este periódico la presidenta de SOS Bebés Robados Huelva, Esperanza Ornedo.

Por otra parte, la responsable del colectivo recordó que el pasado viernes su hermana hubiera cumplido 44 años, "un día triste para mí después de un año de lucha imparable en el que sentí el reflejo del fracaso, de la rabia, la decepción y el rencor hacia esas personas que callan y no se avergüenzan del pasado, un pasado oscuro en el que se intercambiaron bebés por dinero".

Después de haber hablado con algunos de los "sabedores de la verdad", Ornedo se preguntó: "¿Qué esconden? ¿A quién ocultan?". Aseguró que después de entrevistarse con enterradores, enfermeras y personal de funerarias "he encontrado silencios y enfrentamientos por defender lo indefendible". El objetivo de la presidenta de la asociación, según afirmó, es "intranquilizar sus conciencias y no dejarles descansar". La búsqueda de la verdad le ha dejado sinsabores, pero "el día de mañana pensaré en la satisfacción por haber luchado hasta que me alcanzaron las fuerzas para encontrarla: aunque me hayan fallado personas en el camino, acompañada o sola, seguiré".

Si halla a su hermana con vida, aseguró Ornedo, "correré el riesgo de no ser correspondida; si está muerta, desde donde quiera que esté sentirá el orgullo de que aun no pisando la tierra para mí siempre existió".

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último

El Mal | Crítica

La escritora y la asesina