Sueños esféricos
Juan Antonio Solís
Sí a todas las proposiciones indecentes
Nada el Betis en un mar de dudas que se antojan inquietantes tras los disgustos que han supuesto las dos últimas actuaciones del equipo. El gol de Keita en la fría noche del jueves en Palma gravita sobre una eliminatoria de cuartos de final que aparece dejando unas sensaciones encontradas, pues por un lado prima lo normal, la persecución del triunfo, y por otro se sopesa si, con el intratable Barça en más que posible lontananza, no es un riesgo tremendo someterse al duro cáliz de enfrentarse a esa máquina destructora que es el equipo de Guardiola.
Demasiadas dudas cuando se acerca de forma inexorable la hora de la verdad. Los ánimos están muy crispados por la casa bética, la forma en que el equipo se ha asomado nuevamente al brocal del pozo ha hecho mucha mella y, por si fuera poco, la rumorología que apunta al puesto de trabajo de Paco Chaparro no ayuda a esclarecer la situación. Lo último es lo de Víctor Fernández y que ha servido para hostigar al trianero, un hombre totalmente convencido de que su labor en el Betis es más positiva que la realizada por el aragonés en sus dos campañas como entrenador del equipo verdiblanco.
Otra cuestión que está abriendo brecha en las tripas del vestuario es que con la actuación permisiva e indolente del jueves pasado en Ono Estadi se le ha dado vida a un equipo que de un aspecto cadavérico ha pasado a erigirse en enemigo directísimo del propio Betis. No sólo esta noche para visar el pasaporte a semifinales, no, sino también y principalmente en Liga. A sólo cuatro puntos de distancia y con el llamado Tourmalet a la vuelta del Getafe, no es baladí considerar que el grupo que adiestra Gregorio Manzano tiene al Betis como objetivo a echarle mano para un intercambio de roles que se asoma amenazador al nido verde, blanco y verde.
Pero dejémonos de elucubraciones al calor de la Liga y vayamos de cabeza a lo que esta noche se dilucida en Heliópolis, que el rival llega con las ganas de vivir recobradas tras el doblete de triunfos ante el Betis en Copa y sobre el Valencia el pasado domingo en el torneo de la regularidad. Las semifinales se han convertido en sugerente señuelo para que Gregorio Manzano emboque la cita de esta noche con absoluta seriedad y ganas de ganar, según se desprende de la lista de viajeros que ya ha pernoctado en Sevilla.
No está en la lista de convocados el autor del gol de la ida, el guineano Keita, que fue operado de apendicitis, pero sí Aduriz, el ariete titular del equipo de Manzano, asimismo el sanluqueño Jurado, autor de una disertación de fútbol el pasado domingo ante el Valencia. Igualmente está Josemi, que no fue de la primera partida, y que se postula como titular por su vocación, más defensiva que la de Scaloni, el hombre que jugó en Ono Estadi. La titularidad de Pep Lluís Martí es muy probable y segura la de Nunes, datos que hablan bien a las claras que Manzano no planteará un ataque precisamente desenfrenado.
Y aguarda el Betis. Betis mustio, triste y envuelto en un maremágnum de dudas más o menos existenciales. De alineación no se sabe una palabra, ya que hasta este mediodía no hará pública Chaparro la convocatoria definitiva de dieciséis hombres. Claro que algo podrá entresacarse y es que el trianero sólo tiene dudas para dos puestos, los dos extremos, y que para despejar esas incógnitas hay cuatro futbolistas igualados en el punto de partida.
Esos cuatro candidatos a dos plazas en la titularidad son Damià, Juanma, Xisco y Mark González. El chileno tiene muchas posibilidades de ser uno de los dos elegidos, pero quiere Chaparro sacar consecuencias tras el tête à tête que mantendrán en esta jornada de autos. Por lo demás, no parece que existan dudas, por lo que podríamos encontrarnos con un Betis compuesto por Ricardo bajo los palos, defensa mediante Nelson, Juanito, Rivas y Fernando Vega, línea ecuatorial con Arzu, Mehmet Aurelio y Emana para que Sergio García sea el referente más arriba y flanqueado por, muy posiblemente, Damià y Mark González.
Hay mucha animación entre la clientela bética, por lo que cuando sean las nueve de la noche, Heliópolis torcerá en una única dirección y sin dudas de tipo alguno, la de llevar a su equipo a un triunfo que le permita estar la próxima semana en Barcelona. A esa hora será Miguel Ángel Pérez Lasa, natural de Andoain y que ha sorteado la nevera que para él pedía el madridismo, quien intente que las aguas discurran según lo reglamentado. Unas aguas procelosas, unas aguas revueltas y que forman una especie de mar repleto de dudas de todo tipo para congoja de los béticos.
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