Fútbol Femenino | Primera Iberdrola La última sonrisa sevillista de la temporada, en el derbi (2-0)

  • El conjunto nervionense, superior en todo momento, se lleva un duelo en el que un Betis indolente no pudo certificar la salvación

  • Inma Gabarro, en el tiempo de prolongación de la primera parte, golpeó a las verdiblancas y Coleman sentenció en el segundo tiempo

Las jugadoras sevillistas celebran con Coleman el 2-0 ante la desesperación de las béticas Paula Perea y la portera Meline Gerard.

Las jugadoras sevillistas celebran con Coleman el 2-0 ante la desesperación de las béticas Paula Perea y la portera Meline Gerard. / AFP7 / Europa Press

El Sevilla Femenino se llevó con justicia el derbi de la segunda vuelta en la Primera Iberdrola con un justo 2-0 ante un Betis indolente que no pareció entender lo que se jugaba en el partido. Sin chispa arriba, las verdiblancas lo fiaron todo a la seguridad atrás, apostando por asegurar la igualada con la ilusión de cazar algún remate, pero cuando al final del primer tiempo Inma Gabarro conectó un empalme en una acción a balón parado en la que falló la zaga visitante se acabó el plan visitante. En la reanudación, cuando se esperaba un paso adelante heliopolitano, dominaron las nervionenses, que sentenciaron con una arrancada de Coleman para celebrar una victoria que valen más que tres puntos para las locales, mientras las visitantes tendrán que sufrir una jornada más, como poco.

El Betis sabía lo que se jugaba, porque cuando saltó al césped del estadio Jesús Navas ya sabía que el Deportivo había empatado con el Granadilla (1-1) y que el Espanyol había caído por 4-1 con el Atlético, lo que supone el adiós de un histórico a la máxima categoría. Y por eso quiso ser protagonista con el balón desde el inicio, jugando más en campo sevillista, aunque fue la local Payne la primera en avisar con un centro desde la derecha que no encontró rematadora al adelantarse Nuria Ligero para despejar. Después, Ángela Sosa lo intentó desde lejos viendo adelantada a Noelia Ramos, sin suerte, y repitió unos minutos más tarde encontrando la buena reacción de la portera sevillista.

Las sevillistas hacen piña antes del partido. Las sevillistas hacen piña antes del partido.

Las sevillistas hacen piña antes del partido. / LaLiga

Ahí se acabó el Betis, intenso atrás pero sin crear juego. El viento lo complicaba todo y sería clave en el primer tiempo, en el que las de Juan Carlos Amorós lo tenían en contra y las de Cristian Toro, a favor. Payne apareció de nuevo desde la derecha y su centro lo despejó Meline Gerard cayendo lesionada, aunque siguió tras vendarse uno de los dedos. La pausa de hidratación permitió ordenar las ideas de unas y otras, ya que la mayoría de los balones que llegaban a las áreas desde los costados eran pases a la nada. Con Claudia Pina, el motor sevillista, bien desconectada por María Valle, que la cubría de cerca o Ana González, todo cambió al borde del descanso, ya en tiempo de prolongación, en una acción a balón parado. Virgy colgó el balón, nadie en la defensa bética llegó a despejar e Inma Gabarro conectó un empalme (muy abajo) cruzando su disparo al otro palo haciendo ineficaz la estirada de Gerard en el 1-0.

Mazazo para el Betis antes de irse a los vestuarios y subidón para el Sevilla, que con los deberes hechos ya esta temporada ganar al eterno rival,que no es poco en esta ciudad, era su único objetivo en lo que queda de curso. Y con ese subidón aún en el cuerpo saltaron al césped las de Cristian Toro en el segundo tiempo, ante un rival incapaz de rehacerse y que parecía aún tocado por ese gol encajado. Mandaban las locales, aunque sin disfrutar de grandes ocasiones hasta que Pina conectó con Coleman, que le ganó la espalda a la defensa bética y encaró el uno contra uno ante la meta bética, a la que superó poniendo el 2-0 en el marcador.

Amaprito presiona a la bética Medina. Amaprito presiona a la bética Medina.

Amaprito presiona a la bética Medina. / LaLiga

Sólo con todo en contra el Betis dio un paso adelante, que se activó con los cambios, pero eran fuegos de artificio de un conjunto con poca fe. Una internada de Andrea Medina, que cruzó demasiado su disparo, y un remate de Ángela Sosa que se fue fuera por poco, fue todo el bagaje de las de Juan Carlos Amorós, que fue amonestado cuando le intentó quitar el balón a Toro cuando se disponía a sacar de banda en un balón que era bético. La acción acabó con un lío entre los banquillos que denotaba la intensidad que había en el partido, más allá de los tres puntos y la expulsión de un miembro de cada banquillo. El marcador no se movió y el Sevilla se llevó un merecido triunfo para poner el broche a una buena temporada en la que el Betis le quedan todavía deberes que hacer. Se lo jugará todo en dos semanas ante el Deportivo, valiéndole un empate para sellar la permanencia.

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