Noteges estima que el precio de la vivienda permanecerá una década estancado
¿Están repuntando los precios de la vivienda, tal y como parecen apuntar las estadísticas oficiales? Un informe presentado ayer en Sevilla por el Club Noteges -agrupación empresarial de 110 empresas, 515 profesionales inmobiliarios y 126 oficinas- concluye que la subida del primer trimestre de 2015 es engañosa, que obedece a un fenómeno de diente de sierra -los primeros meses del año suelen ser mejores- y que ya en abril comienza a notarse un nuevo bajón. Según el estudio, el estancamiento registrado en los dos últimos años, 2013 y 2014, continuará al menos una década más. Y la razón no es económica, sino puramente demográfica. Los compradores -personas de entre 30 y 35 años- pertenecen ya a una generación poco numerosa, nacida a partir de 1980, cuando en España comenzó a bajar la natalidad. Si a esto se le añade la demanda creada por separaciones y divorcios y la generada por la movilidad laboral no se llega ni a un 30% de la que había hace sólo diez años, cuando la generación del baby boom nacidos a partir de 1960 se lanzó en masa a la compra y provocó en buena parte la burbuja. Según Noteges, si hace una década había seis compradores por vivienda ahora hay ocho viviendas por comprador. En los últimos cuatro años -y la situación continúa más o menos igual- la diferencia entre lo que pide el vendedor y lo que está dispuesto a pagar el interesado se ha mantenido en el entorno del 26%.
Para Noteges, el repunte de los últimos meses tiene que ver también con "la necesidad política de mostrar mensajes de recuperación, despertando en los propietarios expectativas que incrementan su resistencia a realizar el ajuste que el mercado exige". "La gente tiene la ilusión de que se ha tocado fondo y que el precio va a subir, pero hay dudas razonables para sospechar que no será así", afirma José Luis Jimeno, director general de Noteges.
Además a de la drástica reducción de la demanda -que empuja los precios a la baja-, Jimeno alude a la desaparición del inversor especulativo. Sólo permanece la figura del inversor patrimonial, quien compra inmuebles a largo plazo para obtener una rentabilidad con el arrendamiento.
En Andalucía en concreto, los precios han caído desde los 1.442 euros el metro cuadrado de hace cuatro años -según los datos de las operaciones de venta realizadas por las inmobiliarias de Noteges- a los 1.033 euros. A nivel nacional, se ha pasado de 1.485 a 1.129, y el repunte de 2015 ha sido superior al andaluz (3,9% frente a 0,8%).
Noteges cree que la confirmación de sus previsiones no es algo negativo. "Si el precio vuelve a subir estamos excluyendo de la compra a buena parte de la población española", afirma Jimeno, que cree que un ajuste a la baja "sólo perjudica a los que no han sabido adaptarse a la nueva realidad". El informe, con datos de los últimos cuatro años, está basado en 15.551 operaciones y 120.000 encargos de venta.
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