Las cabinas de teléfono podrían empezar a desaparecer en 2017
Competencia propone a Industria eliminarlas del servicio universal por su escaso uso
Las cabinas de teléfono estaban heridas de muerte desde hace muchos años, pero la puntilla se la acaba de dar la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). El organismo ha propuesto al Ministerio de Industria que revise la obligación de mantenerlas dentro del servicio universal, lo que, en la práctica, supone pedir su retirada. Industria debe tomar una decisión a final de año.
El servicio universal garantiza una serie de servicios de telecomunicaciones a todos los usuarios "con independencia de su localización geográfica, con una calidad determinada y a un precio asequible". Actualmente, incluye el acceso a la telefonía fija, la banda ancha de 1 megabit por segundo (1 Mbit/s), guías de abonado, servicios de información telefónica y una oferta suficiente de teléfonos públicos de pago (cabinas). Telefónica y TTP (Cabitel, empresa del Grupo Telefónica) son las encargadas de prestar el servicio universal, cuyo coste neto se reparte anualmente entre Telefónica, Vodafone y Orange.
En el informe elaborado a petición del Ministerio, la CNMC concluye que en España el número de cabinas se ha reducido "notablemente", ya que ha caído desde las 108.899 que había en el año 2000 a las 34.735 registradas en 2014. Además, la demanda de este servicio es cada vez menor, como refleja el Eurobarómetro 2014, que recoge que el 88% de los encuestados nunca han utilizado las cabinas, en línea con la media europea.
Sin embargo, al mismo tiempo que se han reducido los usuarios, el coste de mantenerlas dentro del servicio universal se ha multiplicado por tres debido al alto grado de vandalismo. "Si en 2012 el coste neto de las cabinas se situaba en 400.000 euros, en 2013 éste ya superaba los 1,2 millones de euros", destaca la CNMC.
En este sentido, el organismo regulador recuerda que el Gobierno francés ha decidido excluir las cabinas del servicio universal, lo que permitirá a Orange empezar a desinstalarlas.
En cuanto a las guías de abonado en papel, la CNMC también aboga por sacarlas del servicio universal. Apunta que el Eurobarómetro de 2010 señala que un 52% de los españoles no las ha usado nunca. Sin embargo, con respecto a la banda ancha de 1 Mbit/s incide en que 445.199 líneas en España no tienen cobertura a esta velocidad (el 2,5% del total), por lo que considera necesario mantenerla dentro del servicio universal.
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