Calle Rioja
Francisco Correal
La cajera del Alfonso XIII que conquistó Cádiz
El Zaguán
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Es de los sevillanos con eco más allá de la ciudad por su frecuente participación en programas de radio y televisión. Siempre se moja, porque es de los que tiene claro que no hay tema delicado, sino enfoque indebido. Se reveló como un ciudadano intrépido, sagaz y valiente cuando hace ya veinticinco años fue hermano mayor de la cofradía familiar, el Baratillo, donde cuenta con la medalla de oro. Nunca deja indiferente a nadie: ni como abogado, ni como el activista de la sociedad civil que le gusta ser. Se crece más cuanto mayor es el oponente, sea en el juicio o en el plató. Apasionado del Arenal, que no piensa abandonar ni con el evidente proceso de turistificación que sufre el centro. Es un orgulloso reservista del Ejército de Tierra, una condición que le devuelve a sus felices años de mili en el Soria 9.
Joaquín Moeckel (Sevilla, 1966) habla mucho del Ejército en esta tertulia, de sus valores y de su utilidad para promover una cultura de defensa necesaria en toda nación que quiere proteger fronteras y valores democráticos. Se siente plenamente relizado cuando por unos meses deja su condición de civil y sirve como militar. En la tertulia, además, homenajea a algunas referencias de su vida: su padre, Otro Moeckel von Friess, y el canónigo Juan Garrido Mesa. Conversamos, además, de la ciudad y de la abogacía. Pasa fugaz el tiempo de charla en los salones del Real Círculo de Labradores. Y si no fuera por la batería de las cámaras, hubiéramos seguido mucho tiempo más...
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