Las claves de la nueva Selectividad
Esta nueva forma de acceso a la universidad se implementará en los próximos años y se instalará de forma definitiva en 2027
El Gobierno propone una selectividad con menos exámenes y una prueba de madurez académica
El miércoles 27 de julio, el Gobierno encabezado por Pedro Sánchez anunció un cambio en el examen de selectividad que permite el acceso a la enseñanza universitaria. Fueron cambios notables, entre los que destacó la reducción del número de exámenes y la búsqueda de la evaluación de la "madurez académica" del futuro alumnado universitario.
Cambios progresivos
Los cambios se implantarán de forma gradual, hasta llegar al curso 2026-2027.
Durante la actual prueba de acceso los alumnos se enfrentan a tres exámenes de materias comunes de 2º de Bachillerato (Lengua castellana y literatura, Idioma extranjero e Historia de España o Filosofía), un examen obligatorio de su rama del Bachillerato y hasta cuatro exámenes optativos de entre las asignaturas propias de la modalidad cursada. En esta versión, las pruebas comunes constituyen un 20% de la nota, la asignatura específica obligatoria un 40% y las cuatro pruebas opcionales son lo que permite a los alumnos poder optar a la nota de 14.
Por otra parte, en las pruebas de acceso del curso 2023-2024 y 2024-2025, se reducirían a dos pruebas la parte común (Historia de España e Historia de la Filosofía), una asignatura específica de la modalidad cursada y un examen de madurez académica. Cada una de estas pruebas supondrá hasta un 25% del total y se acompañarán de dos pruebas opcionales para optar a la nota de 14.
La reducción del número de pruebas continuará el siguiente curso, 2026-2027, y se establecerá definitivamente. En esta versión, lo más importante será la prueba general de madurez, que supondrá un 75% del total de la nota de acceso. Este examen será acompañado por un examen de una asignatura de la modalidad cursada en el Bachillerato, que completaría la prueba con el 25% restante.
La gran novedad
La prueba de madurez que se comenzaría a usar desde el curso 2023-2024 y que terminará siendo la que marcará si un alumno accede a la universidad o no, consistirá de un dossier con una serie de documentos (imágenes, tablas, elementos audiovisuales o gráficos, entre otros), que el alumnado "realice un análisis desde diferentes aspectos y perspectivas".
Con esto se busca un enfoque competencial, permitiendo que los alumnos tengan que depender menos de su capacidad de memorizar las asignaturas. Por ello, las preguntas a las que deberán hacer frente podrán ser cerradas, abiertas o en un punto medio entre ambas. La prueba de madurez académica tendrá tres partes, una lectura y análisis, una serie de entre 15 y 20 preguntas y, finalmente, tres preguntas abiertas. Algunas de estas cuestiones estarán en la lengua extranjera elegida por el alumno, por lo que las competencias lingüísticas seguirán siendo importantes.
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