La coalición es una maldición
Rajoy niega la filtración de su entorno sobre un gran pacto 'alemán' con el PSOE. Rivera da una primera pista: posible abstención ante la lista vencedora y voto anti-Podemos. Iglesias se congratula de que el presidente del Gobierno les vea delante de los socialistas.
Último día de campaña con la clásica negativa de los candidatos a hablar de lo que harán el día después de las elecciones. Ni porque las previsiones digan que éstas son las elecciones generales más abiertas. Ni porque la necesidad de pactar sea con toda seguridad una necesidad a partir del lunes. Hasta aquí hemos llegado, que diría Mariano Rajoy; de hablar de coaliciones, ni en broma.
Precisamente fue el presidente del Gobierno el que desde primera hora enterró el rumor aireado por su propio entorno -ante una treintena de periodistas el jueves por la noche en Barcelona- de que una gran coalición con el PSOE al estilo de las acostumbradas en Alemania es una opción plausible, siempre que de ésta se descabalgue a Pedro Sánchez.
De nuevo el espíritu de la gran coalición salió de paseo con la intención de desgastar a los socialistas -se supone, los más perjudicados por el rumor-, aunque esta vez fue el propio Rajoy quien lo atajó para sorpresa principalmente de sus propios, que habían diseñado la estrategia.
"No sé quien lo ha propuesto. Yo desde luego no. Nadie ha propuesto en el PP esa coalición y, por lo tanto, esa noticia la doy por no leída", aseguró en una entrevista mañanera en Radio Nacional.
El otro runrún aireado por los populares en los últimos días, aquel que pone a Podemos por delante de los socialistas en sus encuestas internas, obtuvo mayor éxito, e incluso contó con el apoyo de Rajoy, esta vez sí alineado con los suyos.
Una cámara indiscreta pilló al presidente comentando en el Consejo Europeo en Bruselas los pronósticos de las encuestas con Angela Merkel y David Cameron. "Vamos a ser los primeros; segundo, puede ser o el PSOE o los socialistas", dice Rajoy. ¿Podemos?, pregunta Merkel sorprendidísima. "Sí", ratifica Rajoy, que concluye: "Y luego, pactos", antes de contestar a una última pregunta de la alemana: "No, cuartos", posiblemente interrogado por Ciudadanos.
Durante la rueda de prensa que ofrecen los mandatarios, Rajoy fue interrogado ayer por esta posibilidad. El candidato del PP afirmó que no estaba en condiciones de poder afirmar que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, sea su principal rival político. Otra palada a la gran coalición. Rajoy también tuvo tiempo para lanzar un aviso contra la unión maldita, aquella en la que se alían Podemos-PSOE, y que estropearía lo conseguido por su partido.
En esta misma línea el PP difundió un argumentario el último día de campaña recalcando que en estas elecciones España "se la juega" y alertando contra el "peligro real" que supone una coalición de Pablo Iglesias y Pedro Sánchez. "España se la juega. Vota PP: Rajoy o una alianza radical de izquierdas (Psoemos)", reza textualmente el encabezamiento del documento interno.
El hilo conductor dirigido por Rajoy tuvo respuestas distintas en los protagonistas aludidos. Pedro Sánchez rechazó la gran coalición como si fuera una broma. "Lo que queremos es echarle, señor Rajoy", sentenció en un mitin en Zaragoza tras sondear al ferviente público de un mitin sobre esta unión.
Mejor le sentó a Pablo Iglesias que la estrategia del PP pase por aupar a Podemos a una virtual segunda posición. Iglesias tiró de símiles deportivos para asegurar que llegan "al final del segundo cuarto con muchas posibilidades de ganar" porque hasta Mariano Rajoy habla de su "remontada".
"Parece que todas las encuestas, que suelen ser muy conservadoras con nosotros, reconocen que la remontada se ha producido", afirmó Iglesias, para añadir que "parece obvio que la posibilidad está muy cerca".
Globos sonda aparte, el único atisbo de certeza en la jornada lo proporcionó el candidato de Ciudadanos, Albert Rivera. Tras ser preguntado mil veces y de todas las maneras, Rivera acercó por primera vez una posible posición de su grupo en el día después.
De coalición, ni hablar, maldición. La postura sería más cercana a la abstención si PP o PSOE es la lista más votada. Y una cosa clara: el voto contrario seguro a un Gobierno de Podemos.
Rivera presentó estas credenciales de cara al domingo en el desayuno informativo organizado por El Periódico de Cataluña.
El candidato de C's afirmó que no votará a favor de ningún candidato a la Presidencia del Gobierno que no sea él ni formará parte de ningún Ejecutivo presidido por Mariano Rajoy o Pedro Sánchez.
No se cerró, sin embargo, a abstenerse para que gobierne la lista más votada, frente a posibles coaliciones de "perdedores", aunque dejó claro que su partido no planteará una "lista de condiciones" para esa hipotética abstención porque si no está en el Gobierno intentará "liderar la oposición en España". Según Rivera, "la lista más votada tiene que intentar formar Gobierno", pero debe "ganarse" esa mayoría para poder gobernar.
Como las declaraciones no bastaron, Rivera fue aún más explícito en declaraciones posteriores a los periodistas: "Si Podemos tiene que estar en un Gobierno y su condición básica es hacer un referéndum separatista para romper España, votaremos en contra".
Tan maldita es la coalición que a ella no quiso referirse en un mitin en Sevilla, junto a la presidenta de la Junta, Susana Díaz, el ex presidente del Gobierno Felipe González, uno de los primeros instigadores de la grande, la de PP y PSOE. Tampoco Díaz, a quien el entorno del PP situó como alternativa a Pedro Sánchez en el gobierno mixto "por su sentido de España". Díaz sí había reaccionado la noche del jueves en un tuit en el que calificó de "patético y de perdedores" que el PP "sugiera" pactar con el PSOE.
Ayer celebró estas declaraciones el presidente del PP andaluz, Juan Manuel Moreno, como un respaldo a que Díaz apoye un gobierno de la lista más votada "y aunque ella no la haya hecho" en algunas ciudades andaluzas tras las elecciones municipales.
Y hasta aquí llegó la campaña en la que la coalición es una maldición. Ayer y hoy; mañana será otra historia.
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