Condenan a una mujer que intentó matar a un turista argentino después de robarle en la Cartuja

La acusada, que encabezaba un grupo de ladrones, acepta cuatro años y medio de cárcel tras exponerse a una petición inicial de 17 años por tres delitos: tentativa de homicidio, robo violento y lesiones

Su banda, completada con tres varones de 22 y 23 años, atacó a la víctima y sus amigos a la salida del Antique; ella apuñaló a la víctima con tanta fuerza que la hoja entró cuatro centímetros en el hígado

Prisión provisional para dos de los detenidos por apuñalar a un turista argentino en la Cartuja

Los hechos ocurrieron en la calle Matemáticos Rey Pastor y Castro, en la salida del Antique.
Los hechos ocurrieron en la calle Matemáticos Rey Pastor y Castro, en la salida del Antique. / M.G.

Hace ahora dos años, un turista argentino que estaba de fiesta en una conocida discoteca de la Cartuja sufrió una de las peores experiencias de su vida. Al salir del local, él y sus amigos vieron cómo otro grupo los asaltaba a punta de navaja y les robaban prendas de vestir o el móvil. Pero no acabó ahí el ataque. La mujer que llevaba la voz cantante en la banda, no contenta con coger lo que no era suyo, lo apuñaló y estuvo a punto de matarlo. El caso fue tan grave que la Fiscalía llegó a pedir diecisiete años de cárcel para la delincuente, pero como suele ocurrir, todo se desinfló durante las negociaciones previas al juicio y la condena se ha quedado en cuatro años y medio.

El asunto fue enjuiciado por la Sección Cuarta tras un par de suspensiones. Cuando al fin llegó el día en que todas las partes alcanzaron ese pacto de conformidad, que incluía la no entrada en prisión de cuatro de los cinco acusados, estos se plantaron en la Audiencia de Sevilla tan tranquilos que se entretuvieron haciéndose autofotos antes de entrar en la sala. Eso no quiere decir que dentro no hubiese algún que otro episodio de tensión a cargo de la protagonista, una ladrona de 28 años que casi se convirtió en homicida. Llegada desde la cárcel al estar en prisión provisional, la joven protagonizó una pequeña discusión con el tribunal antes de que este dictase sentencia y la declarase firme.

Los hechos ocurrieron sobre las 4.45 horas del 15 de enero de 2024 “a la salida de la discoteca Antique”. Allí, “previamente concertados para ello y movidos por el común propósito de enriquecerse con lo ajeno”, los procesados “abordaron” a la víctima y los tres amigos que lo acompañaban. La acusada principal, María Victoria G.B., y Miguel Ángel R.G. “portaban sendas navajas con una hoja de unos nueve centímetros de longitud” y además tenían la “voluntad de emplearlas para la consecución del fin común”. Es decir, robar.

Según relata la sentencia, los ladrones “intentaron quitar las prendas y efectos personales” al otro grupo mientras Miguel Ángel “exhibía la navaja” y el resto gritaba expresiones como “dadnos todo” u “os vamos a pinchar”. Ya en esa primera parte del asalto, Victoria “lanzó varios amagos con la navaja en dirección al abdomen” de la víctima, pero “sin llegar a alcanzarlo”.

El caso es que los cacos “no cesaron en su actitud agresiva” contra los otros, “golpeando y acosando” hasta que consiguieron apoderarse de diferentes prendas y enseres personales que introdujeron en un vehículo. Y entonces, antes de huir en dirección a Camas, María Victoria G.B. se dirigió hacia el turista argentino y “le asestó [...] un golpe en la zona abdominal” con tanta fuerza que la hoja de la navaja penetró cuatro centímetros en el hígado.

La víctima se desplomó allí mismo pero, afortunadamente, sobrevivió. Eso sí, esa herida incisa “afectó moderadamente” al hígado y llegó a lacerar parte de la víscera. Tuvo que ser ingresado en la UCI y para curarse necesitó de “tratamiento médico quirúrgico”. También requirió de “corticoides, antibioterapia, antitetánica, cura local antiséptica, antiinflamatorios y analgésicos”, según refleja la sentencia. Tardó 62 días en recuperarse y durante la primera semana permaneció en estado grave o muy grave.

Por estos hechos, María Victoria G.B. se exponía a una petición de diecisiete años de prisión por homicidio en grado de tentativa, robo con violencia e intimidación y lesiones. Al final, el castigo se redujo a dos años y medio por el intento de homicidio, dos años por el robo y una multa de 720 euros por las lesiones que causó al turista. También tendrá una orden de alejamiento respecto al damnificado que estará en vigor diez años y medio.

Para llegar a ese desenlace y suavizar tanto la calificación inicial, la Fiscalía aceptó aplicarle las circunstancias atenuantes de drogadicción y reparación del daño. La primera, porque consumía “drogas tóxicas”, lo que limitó “sus capacidades de querer y comprender” lo que hizo durante el robo y el ataque. Y la segunda, porque antes de la vista oral reunió 4.000 euros para indemnizar a la víctima. Le quedan por abonar 1.200 euros (en doce cómodas mensualidades de 100 euros) más otros 200 para pagar las costas judiciales, esto es, los honorarios de la abogada que representó a la víctima.

Los otros cuatro seguirán en libertad

La apuñaladora es la única de los cinco implicados que tendrá que cumplir su pena de reclusión. La gravedad de su acción y sus antecedentes penales así lo justifican. “No procede otorgar los beneficios de la suspensión condicional de la condena a María Victoria G.B., vistas la entidad de los hechos [...] y condenas anteriores”, explica la sentencia.

El resto, gracias a las condiciones pactadas por sus letrados, se libra de acabar entre rejas. Adriano G.A., Pedro F.L., Lorenzo J.R. y Miguel Ángel R.G. (todos de entre 22 y 23 años) son condenados a dos años de prisión por un delito de robo con violencia y a una multa de 720 euros por el delito de lesiones, con las mismas atenuantes de drogadicción y reparación del daño. También se les prohíbe acercarse a menos de 300 metros del perjudicado y comunicarse con él durante tres años. Ahora bien, tras oír la petición de la defensa y el visto bueno de las acusaciones, el tribunal acuerda conceder a los cuatro “los beneficios de la suspensión condicional” de la pena de prisión durante tres años. El único requisito es que no cometan ningún delito en ese plazo.

La clave es que todos han pagado su parte de la indemnización total que le corresponde a la víctima (24.000 euros) y de los honorarios de la letrada de la acusación particular. Miguel Ángel R.G. abonó 11.800 y entre los otros tres consignaron 8.000, así que sólo restan los 1.200 que María Victoria G.B. irá afrontando en doce mensualidades. Ella también es la única que tampoco ha transferido todavía su porción de las costas judiciales (200 euros).

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