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Hay que ser muy astuto para pegársela a Antonio Dechent, verdadero icono de la interpretación. Pero los guionistas de Late Motiv se atrevieron a hacerlo, y aunque Andreu Buenafuente les decía "que no va a salir, veréis cómo no va a salir", al final salió, vaya si salió.

Esa noche acudía el veterano actor sevillano al programa acompañado por Gracia Olayo, con el fin de promocionar Hasta que la boda nos separe. Hasta que un momento dado de la velada, en un ínterin, su hermana gemela Sole Olayo la sustituyó, sin que él se diera cuenta. La situación no pudo ser más hilarante. De esas que son oro televisivo. Porque poseen magia, suspense, humor. Originalidad. Todo lo que el espectador desea encontrar en un programa de entretenimiento.

Hace veinte años que Las Veneno, dirigidas por Ferrán Rañé, se convirtieron en dúo cómico que alcanzó gran éxito en los teatros. Tras su disolución, y siempre que las circunstancias lo propiciaron, una ha echado un cable a la otra cuando, en una promoción, en un bolo, o en una rueda de prensa han tenido que sustituirse sin que nadie se percatase del cambiazo. La sola presencia de Gracia Olayo (¿o era Sole?) es capaz de subir el nivel de cualquier película.

Es lo que le ocurrió a Antonio Dechent la noche de autos. El actor andaluz, que dejó claro que más que actor de reparto le gusta que lo denominen como hacen en inglés, el término "supporting actor", "porque somos los que soportamos a los actores principales", recordó cómo llegó a alcanzar su aguardentoso timbre de voz, en tugurios donde noche y día no tenían pared.

¿Y pasó con esta película de estreno que fueron a promocionar? Nada, nada, era sólo una excusa con la que los guionistas y la pareja de invitados supo trenzar un programa de televisión (que se puede rescatar en internet) memorable.

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