La dimisión no se estila

28 de enero 2026 - 03:06

Seguimos para bingo en la deseada certeza de que el bingo llegará y que a cada cerdo le llegará su particularísimo San Martín. Continúa ocupando la práctica totalidad de la parrilla televisiva la resaca de la gran tragedia ferroviaria y hemos entrado en la problemática de la soldadura. Todos, o casi todos, los tertulianos se expresan al respecto como experimentados conocedores de la soldadura y sus consecuencias. Y en el ínterin, el ministro del ramo contradiciéndose continuamente sin que se digne por un momento a presentar su irrevocable dimisión. Es inconcebible el juego que está dando un personaje tan incompetente y zafio mientras que por otro lado nos encontramos con la buena nueva del funeral que mañana se celebrará en Huelva. Es un día a día éste, tan preñado del cainismo imperante, que ojalá desemboque en una depuración de responsabilidades. Pero aquí hasta que no te cogen con el carrito del helado no hay forma de que se produzca una renuncia al santo y, sobre todo, a la limosna.

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