Fidelidad y tragaderas

17 de febrero 2026 - 03:08

Confundir la fidelidad con las tragaderas de tragar con lo que le echen es rozar el fanatismo y un ataque a la razón. También esa incondicionalidad tiene mucho que ver, muchísimo, con la cercanía del pesebre. Un brillantísimo título fue el que José María Requena le puso al último de sus libros. Lo tituló Pesebres de caoba y no sé si el actual es de caoba o de barato aglutinado, pero cierto es que la impresión es que muchas reacciones a lo dictado por Felipe González parecen nacidas de la proximidad a tan duradero y puede que sustancioso pesebre. Sólo así se comprenden ciertas reacciones, ya que lo que dice González no es fruto de la casualidad sino de la causalidad que nace de lo que está pasando en este pobre país aún llamado España. Hora es de discernir que una cosa es el partido y otra esos dirigentes que están logrando que a aquel PSOE que tantas ilusiones creó no lo reconozca ni la madre que lo parió en cierto lejano día de Suresnes. No procede confundir fidelidad con esta incondicionalidad.

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