Crónica personal
Pilar Cernuda
Sánchez ha recargado pilas
ES tan evidente que con su difícil decisión del domingo el PSOE intenta recuperar el sentido de Estado y la identidad socialdemócrata que lo convirtieron en el partido que durante más tiempo ha gobernado España, como que Pedro Sánchez podría pasar de El Breve a El Traidor (aunque sea un héroe para los suyos como Pedro I de Castilla era para unos El Cruel y para otros El Justiciero). Su tuit del domingo ("Pronto llegará el momento en que la militancia recupere y reconstruya su PSOE. Un PSOE autónomo, alejado del PP, donde la base decida. Fuerza".) es un golpe bajo, tan rebosante de ceguera política como de soberbia y de resentimiento personal, a quienes legítima y democráticamente gobiernan el partido.
Tiene derecho, como dicen los suyos, a presentarse a las primarias. Pero no a torpedear las decisiones del partido, apelando demagógicamente a las bases y mintiendo al apuntar que el actual PSOE está próximo al PP. Juguete o cómplice una vez más de las mentiras podemitas, Sánchez da a entender que abstención equivale a apoyo, como hizo también el domingo su Tigelino, César Luena, con sus tuits: "Hoy se ha tomado una decisión contraria al sentir de la militancia. La militancia debe tener voz y voto cuanto antes… Abstenerse en la investidura de Rajoy es un grave error. El PSOE está incumpliendo su compromiso con los españoles".
Ambos coinciden preocupantemente con Iglesias ("Nace una Gran Coalición que nos tendrá enfrente como alternativa"), Errejón ("Entiendo que haya gente que pueda sentir que lo que está pasando es una estafa democrática"), Echenique ("Hoy, 23-10-2016, a las 3 de la tarde, acaba de nacer un nuevo partido. Se llama PP$O€ . Enhorabuena a Susana y Felipe, los felices padres") y Garzón ("Felipe González y Susana Díaz, diputados del PP… El PSOE blanquea al partido más corrupto de Europa"). Con ello Sánchez y Luena se hacen cómplices de sus maniobras para desestabilizar al PSOE movilizando a las bases contra la directiva, metiendo la mano en su profunda herida y quitándole legitimidad como oposición al presentarlo como próximo al PP. Que quien fue secretario general y candidato del PSOE actúe así contra su propio partido (y no lo comparen, mintiendo, con González) carece de precedentes en la historia democrática de España. Ni tan siquiera Aznar y su FAES -finalmente desvinculada del PP- llegaron tan lejos en su torpedeo a Rajoy. Si no lo es, esto se parece mucho a una traición.
También te puede interesar