Carlos Navarro Antolín
Ese ratito diario del cura del Porvenir
COINCIDIENDO con la celebración de la Feria del Libro me llega una obra que tiene frescura más una considerable carga de conocimiento y de mano de obra. Está escrita por un aznalcaceño de cuna que ha hurgado a conciencia en la vida y milagros de un paisano de adopción con mucho brillo en su tiempo, pero al que la inexorable pátina del tiempo fue desdibujando hasta hacerlo desconocido. Diego Antonio León, desde su cariño a las cosas de su Aznalcázar del alma, nos ha dado a conocer a trazo fino la historia de Carancha, torero legendario y propalado que fue en una cumbre de la poesía española. Lo cita Antonio Machado en su excepcional retrato satírico del señorito recordando aquella tarde en que parió en la plaza de Madrid la suerte desconocida de matar recibiendo. Detalles, recovecos en la vida apasionante de un desconocido que desempolva un aznalcaceño en ejercicio.
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