¡Oh, Fabio!
Luis Sánchez-Moliní
Los turistas y el ágora
Caerán las uvas una a una gaznate abajo y 2019 habrá pasado a la historia. Todo será mero recuerdo para que la memoria haga la debida selección y así en el futuro podamos discernir qué mereció la pena y qué debe ir directamente al sumidero adonde se vayan los malos rollos. Se va un año más y se reactivan las esperanzas de que el futuro inmediato, que para el otro ya habrá tiempo, sea mejor que el próximo pasado y hasta que este presente que se nos escapa entre los tacos de almanaque sin que nos demos cuenta. Todo el año pasa por la sesera con fugacidad, como una película desmesuradamente revolucionada, y entre uva y uva recordaremos matices, detalles, ausencias, y qué ausencias. Y tras la duodécima uva, el brindis con los más queridos, la lágrima más o menos furtiva con los mejores deseos. Un año más y... uno menos, cómo se nos va yendo la vida.
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