Hacienda El Carmen pide tiempo a Correos tras el cambio de direcciones
Tomares
Los vecinos creen insuficiente el año que se les ha dado para notificar la nueva numeración de las casas y los nuevos nombres de las calles.
Si cambiara el nombre de la calle y el número de su vivienda, ¿en quién y qué pensaría para notificar la nueva dirección postal y no perder las misivas que le envían, ahora que casi todo se resuelve por internet?: probablemente en el banco, en el trabajo, en las empresas de suministros básicos, por los recibos, y en algún organismo oficial que frecuente por algún motivo. Pero siempre quedará alquien en quien no repare y cuyo envío se termine perdiendo o sea devuelto, pese a que tenga incluso cierta importancia.
Esta situación, que no es ni mucho menos única, es la que plantean en la Hacienda El Carmen de Tomares, una de las históricas urbanizaciones del municipio -va ya para los 30 años-, que se ubica detrás del Casino y que desde que se construyó ha funcionado sin nombres en sus calles. En las 146 viviendas se sucedían los números, simplemente. Pero, hace algo menos de un año, el Ayuntamiento decidió ordenar esa situación, rotuló las distintas vías -con nombres de tipos de aceitunas o labores que delatan el origen de la finca-, puso a un lado los números pares, a otro, los impares, como en el resto del pueblo. Cuando se colocaron los nuevos números con un azulejo en las fachadas de las casas, se mantuvo la numeración antigua, identificándola como tal, para evitar confusiones. Nada que objetar por los vecinos.
Pero esa ordenación y el cambio están suponiendo, al final, un problema. Según explica el presidente de la comunidad de propietarios, José Manuel de Castro, durante los tres primeros meses, a los vecinos les estuvieron llegando las cartas indistintamente de la dirección que constara en el destinatario, la antigua o la nueva. Pasado ese tiempo, los responsables de Correos en el municipio se niegan a seguir entregándolas. Tras mucho insistir y las quejas de algunos residentes -hay vecinos que denuncian que se han perdido citas para operaciones médicas que se esperaban desde hace tiempo, invitaciones de boda enviadas desde el extranjero a las que no se ha podido asistir y hasta subvenciones o multas que han venido después con recargo-, Correos accedió a la propuesta de que las cartas que llegaran con la dirección atigua de Hacienda El Carmen y un número se fueran guardando en la propia oficina, en una caja.
Cada quince días las ha recogido el presidente y han sido repartidas, normalmente, por uno de los jardineros, al que se le encarga el trabajo. Pero Correos les ha advertido ya que la excepción que han hecho con su caso acabó ya este 1 de enero y que las cartas que no vengan con la dirección nueva y correcta, serán devueltas.
Un portavoz de Correos, consultado por este diario sobre por qué no se da más tiempo o se buscan alternativas, destacó que a los vecinos "se les han dado todas las facilidades" y un año de plazo para notificar el cambio de dirección, a pesar de que la ley prevé tres meses para estos casos. Los carteros no puede repartir cartas sólo con los nombres -aunque en las casas constan las dos direcciones-, porque es un personal que también cambia y deben cumplir además con las normas de confidencialidad y seguridad, sin delegar en nadie el reparto de cartas.
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