Dos alcaldes del PSOE se enfrentan para presidir el grupo de desarrollo
l El primer edil de Las Cabezas, Francisco José Toajas, de la corriente crítica del partido, se negó a retirar su candidatura, aunque el regidor de El Coronil se impuso por un voto
Las dos corrientes que se han formado en el PSOE de Sevilla desde los últimos congresos regional y provincial del partido volvieron a visualizarse el 3 de diciembre en la asamblea de Adelquivir, la asociación de desarrollo del Bajo Guadalquivir, donde dos alcaldes socialistas -el de El Coronil, Jerónimo Guerrero, y el de Las Cabezas, Francisco José Toajas, éste alineado con la corriente crítica de Antonio Gutiérrez Limones en el congreso de Sevilla- se enfrentaron en una votación abierta en la que se impuso el primero, miembro de la ejecutiva de Susana Díaz, por tan sólo un voto.
Los socialistas pidieron un receso, para intentar que sólo hubiera una candidatura, la del alcalde de El Coronil, al que respaldaban el resto de alcaldes socialistas. Toajas -que asumió la Presidencia cuando el ex alcalde de Los Palacios Antonio Maestre la dejó tras las elecciones- se negó. La votación se saldó con nueve votos para Guerrero, al que apoyaron los representantes socialistas de El Cuervo, Los Molares y Lebrija y la alcaldesa de este último municipio, María José Fernández, como representante de la Mancomunidad de Municipios del Bajo Guadalquivir, en proceso de liquidación. Toajas recibió el voto de Utrera (PA) y Los Palacios (IU-IP) y de colectivos, como Asaja o los empresarios. Este diario intentó sin éxito recabar la versión de Toajas.
Por su parte, Jerónimo Guerrero restó importancia al enfrentamiento y destacó que, sin compartir la decisión de su compañero, éste estaba en su derecho de presentarse. El resto de asistentes sí ha mostrado sorpresa. El alcalde de Utrera, Francisco Jiménez, censuró ayer, por ejemplo, que las cuitas internas del PSOE "perturben" una entidad que funciona bien y con bastante solvencia apoyando iniciativas empresariales en la comarca. Jiménez justificó el voto de Utrera para Toajas como un respaldo a ese trabajo.
Adelquivir es uno de los ocho grupos de desarrollo rural que funcionan en la provincia, que gestionan fondos de la Junta y europeos de apoyo a iniciativas empresariales. Aunque teóricamente nada tiene que ver, ha venido vinculándose a la Mancomunidad del Bajo Guadalquivir, en proceso de liquidación tras años de dejadez política y una polémica gestión que deja una deuda millonaria. Ambos entes tienen sede en Lebrija y han compartido gerente, José Antonio Navarro, que renunció en la Mancomunidad casi al final, tras ser condenado por acoso sexual. Pero sigue como gerente de Adelquivir.
Según explicó el nuevo presidente, las cuentas en Adelquivir son auditadas periódicamente y están bien. Incluso, se han podido pagar las nóminas pese al retraso en los ingresos de la Junta. Su propósito y su encargo al gerente ha sido que en la nueva etapa debe haber mayor "transparencia" y "participación" para los entes, como sindicatos y asociaciones, que están en la junta general. En cuanto a la continuidad de Navarro, dijo que se planteará en 2013, cuando acaba el actual marco de ayudas, y se decidirá entre todos.
Tradicionalmente, el presidente de la Mancomunidad y Adelquivir ha sido el mismo, Maestre en su última etapa. Tras las municipales, el PSOE intentó que el propio Toajas asumiera la Presidencia de la Mancomunidad, pero éste se negó horas antes de tener que asumir el cargo. Ahora, el PSOE había optado por un regidor de un pueblo más pequeño en Adelquivir para dar un giro y marcar un nuevo ciclo.
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