Villarreal-Betis, ¿duelo entre iguales?
Desde mi córner
El pleito cuenta con el plus morboso del que van a librar Pellegrini y el recordado Setién
ARRANQUE ante un rival que aspira a lo mismo, pero que se encuentra con mejores perspectivas, sobre todo a la hora de planificar. Empieza el fuego real y el Betis lo hace en el campo del Villarreal, quizá el club que mejor optimiza la gestión y que ha hecho bingo tras cuatro ventas indiscutiblemente pingües. Y en su banquillo, el que puede ser considerado padre de esta joven criatura llamada Betis, Enrique Setién Solar.
Hasta la llegada de Quique a Heliópolis, el Betis no contaba con una filosofía definida de fútbol. Y fue con el cántabro con quien el equipo verde, blanco y verde dio con unas teclas que son, corregidas y aumentadas, las que toca bajo el mando de Manuel Pellegrini. Llegamos de aquesta guisa a un nuevo inicio de campaña y con un punto coincidente con su rival, el de haber hecho una pretemporada en la que no han proliferado los buenos resultados.
Por supuesto que eso no quiere decir nada respecto a lo que hoy se libra a partir de las siete y media en el antiguo Madrigal, hoy cambiadísimo y hasta lujoso estadio de La Cerámica. Y en ese escenario empieza el fuego real para un Betis que llega a esta hora con la asignatura pendiente que ya le abrumó hace un año, el de no poder contar con todo lo que compró. A todo esto, la confianza que emana de Pellegrini, ese hombre tranquilo que siempre pone buena cara al mal tiempo.
En el banco rival, un socio del Real Betis Balompié que inicia su segunda campaña en La Plana y que tiene esta tarde el reto de vencer por vez primera a su ex equipo. Según iniciados, el papel de favorito parece caer de lado local, pero son fuerzas muy parejas las que van a colisionar. Es indudable que ambas tropas han sufrido una transformación a fondo en lo que va de verano, por lo que la moneda quién sabe de qué lado caerá, pero del Betis de Pellegrini sólo cabe la esperanza.
No hay comentarios