¡Oh, Fabio!
Luis Sánchez-Moliní
Flores de Borgoña
Los guisantes cuentan con muchos beneficios y, además, están al alcance de cualquier persona. También, tienen tanta versatilidad, que se pueden incluir en muchos platos fácilmente. Por cada 100 gramos, aportan seis de proteínas y fibra, equivalentes a las de un huevo entero. Entre sus nutrientes, agregan zinc, magnesio, potasio, hierro y ácido fólico, elemento primordial para las mujeres gestantes, ya que ayuda a prevenir malformaciones en el feto.
Por su color verde intenso, la mayoría de personas lo pueden asociar a verdura, pero en realidad se trata de una legumbre muy completa. Sus péptidos bioactivos han demostrado inhibir la enzima ECA, ayudando a reducir la presión arterial y mejorar la salud cardiovascular.
Su contenido en almidón resistente lo convierte en un alimento ideal para nutrir la microbiota, mejorar la sensibilidad a la insulina y favorecer la saciedad. También, se asocia con menor nivel de colesterol LDL y triglicéridos. Además, tienen pocas calorías, en concreto, cada 100 gramos son 62 kilocalorías. Eso se debe a que casi el 80% de su composición es agua, siendo la legumbre que más tiene, sobre todo, las lentejas y los garbanzos.
Cuando se preguntan si engordan, es muy relativo, porque dependerá de que otros alimentos se incorporen en la receta y, además, del consumo de calorías que se haga a lo largo del día.
Dependiendo de cuál sea el objetivo, será mejor tomarlo a medio día o en la cena. Por ejemplo, si se toman en la comida, se aprovechará mucho mejor su valor energético y sus proteínas. En esta ocasión, se pueden combinar con arroz o quinoa para la obtención completa de proteínas.
En la cena, también es una buena opción pero en versiones más ligeras como purés o en un salteado de verduras. Después de un entreno también es un acierto porque su combinación de carbohidratos y proteínas son esenciales para la recuperación muscular, sobre todo, en el caso de los vegetarianos.
Para que sea muy fácil incluirlos en la dieta diaria, estas son cinco recetas fáciles de preparar y con un alto nivel nutritivo ideales para comer todas las semanas.
La primera es guisante con zanahoria, arroz y tofu. Cuenta con carbohidratos complejos, proteínas, fibra, vitamina A, C y B. Además, para añadirle más potencial al plato, sería ideal añadirle un chorro de aceite de oliva virgen extra y un toque de cúrcuma.
La segunda es una ensalada con quinoa, guisantes, aguacate y huevo duro. En su totalidad cuenta con proteínas complejas, grasas saludables, fibra y hierro. Además, se puede aderezar con limón y semillas de sésamo.
La tercera es pasta integral con salsa de guisantes y espinacas. Aportan hidratos complejos, proteínas vegetales, hierro, ácido fólico y calcio. Si se quiere aportar cremosidad al plato, la mejor opción es mezclar los guisantes cocidos con las espinacas, un poco de queso fresco y levadura.
La cuarta es estofado de guisantes con pollo y verduras. Entre sus nutrientes se encuentran la proteína animal magra, vitaminas A y C, fibra y hierro. Además, para hacerla más completa se puede incluir zanahoria, cebolla y pimiento para agregar más color y antioxidantes.
En quinto lugar, el puré de guisantes con menta y pan integral que cuenta con proteínas, carbohidratos, vitaminas y antioxidantes. Este se puede acompañar de un huevo poché o hummus si queremos hacerlo más saciante, aunque para la cena bastará con lo primero.
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