Un nuevo estudio asocia el consumo del café con un menor riesgo de demencia
Se trata de un estudio observacional aplicado a 130.000 personas durante décadas
Trastorno afectivo estacional: Esta es la tristeza que tenemos después de tantos días de lluvia
Una de las primeras tareas que tenemos después de levantarnos es tomarnos una taza de café. Una bebida que es un objeto constante de estudio por los beneficios y las desventajas que se han demostrado científicamente. Al igual que tomarlo recién levantados o cuando pasa un tiempo.
Dentro del café existen unos compuestos bioactivos como la cafeína que pueden ayudar a reducir el estrés oxidativo y la neuroinflamación. Otro de los beneficios que se le asocia es la sensibilidad a la insulina. En los últimos estudios se ha demostrado que aporta grandes ventajas a nivel cardiovascular o metabólico y neuroprotector.
La última investigación publicada en Jama avala que es clave para la salud cognitiva. Su ingesta ayuda a reducir el riesgo de demencia y a preservar la función cognitiva. En ella se analizó los hábitos de más de 132.000 personas durante varias décadas y concluyó que tomar de dos a tres tazas diarias con cafeína o un par de tés diarios puede reducir el riesgo de demencia, ralentizando el deterioro cognitivo y preservando la funciones mentales.
No se debe asociar tomar café con no sufrir Alzheimer o todo lo contrario. En estos momentos se trata de un estudio observacional. Además, los autores subrayan que el efecto neuroprotector es pequeño, pero igualmente, puede venir bien como prevención. Esto se debe implantar con una buena alimentación y actividad física, dos pilares fundamentales.
En esta investigación, de las 130.000 personas que se estudiaron, aproximadamente unas 11.000 habían desarrollado demencia. Aquellas personas que hacían un mayor consumo de café presentaron un 18% menos de riesgo de demencia en comparación con las que no tomaban esta bebida.
Otro de los beneficios que se ha demostrado es que experimentaban menos deterioro cognitivo, en concreto 7,8% frente al 9,5% y mostraron un mejor rendimiento en algunas pruebas de función cognitiva. Uno de los límites que fija este estudio es el hecho de los potenciales efectos beneficiosos del café. Realmente, no se eleva el efecto neuroprotector por el hecho de tomar más. De hecho, puede ser negativo, aumentando el nerviosismo, la ansiedad, el temblor esencial o insomnio, si se toma después de las cinco de la tarde.
Otro estudio realizado hace unos meses demostraba que el consumo moderado de café se asocia con una reducción de mortalidad general y un menor riesgo de enfermedades graves como las dolencias cardiovasculares, la diabetes, los accidentes cerebrovasculares, las afecciones respiratorias y varios tipos de cáncer.
Si se añade azúcar y crema, se atenúan los efectos positivos para la salud. Cuando se habla de beneficios, realmente, se refiere al café solo, sin azúcar y en dosis moderadas. Igualmente, en embarazadas la ingesta diaria no debería superar los 200 miligramos al día.
El efecto neuroprotector no se aplica a los consumidores de café descafeinado, así que se apunta a la cafeína como un componente clave en esta investigación y por sus potentes beneficios neurológicos. Además, el café o té contiene polifenoles, ácido clorogénico y catequínas, que ofrecen beneficios antioxidantes y vasculares al reducir el estrés oxidativo y mejora la función cerebrovascular.
Uno de los sesgos que presenta esta investigación son los datos de consumo que son autorreferidos. Son necesarios más ensayos clínicos para poder validar las conclusiones y valorar el potencial neuroprotector del café.
Referencias bibliográficas:
- Estudio del café asociado con la reducción de la demencia: https://jamanetwork.com/journals/jama/article-abstract/2844764
También te puede interesar
Lo último
Contenido ofrecido por Quirónsalud