SIBO: qué es, causas, síntomas y cómo tratarlo

Existen varios grupos alimentos que alteran el SIBO y se manifiesta en muchos síntomas

Qué es la trombocitopenia inmune: la enfermedad de la sangre para la que el Virgen del Rocío logra un gran descubrimiento

SIBO
SIBO / Freepik

El SIBO afecta aproximadamente a entre el 2,5 y el 22% de la población. Suele aparecer con más frecuencia entre las mujeres de 30 y 50 años. Se trata de una de las causas comunes de síntomas gastrointestinales funcionales. Es una alteración del sistema digestivo que se produce cuando se desarrolla un crecimiento excesivo de bacterias en el intestino delgado. Este es un organo para digerir y absorber los nutrientes de forma eficiente y relativamente rápida.

Cuando se altera, las bacterias del intestino delgado puede proliferar en exceso y comenzar la fermentación de los alimentos antes de tiempo, antes de llegar al colon. Esta fermentación genera gases, digestión abdominal y otras molestias digestivas que pueden afectar a la calidad de vida de las personas que la padecen.

Cúales son las molestias que se experimentan por el SIBO

  • Hinchazón abdominal, sobre todo, después de las comidas.
  • Gases excesivos.
  • Sensación de pesadez.
  • Malestar general.
  • Malas digestiones.
  • Diarrea.
  • Estreñimiento.
  • Fatiga.
  • Fatiga.
  • Niebla mental.

Causas que pueden provocar el desarrollo de SIBO

El SIBO puede aparecer como consecuencia de diferentes factores que alteran el equilibrio del aparato digestivo:

  • Alteraciones de la motilidad intestinal y tránsito intestinal lento: provocan que el contenido digestivo avance más lentamente de lo normal, favoreciendo su estancamiento y la fermentación bacteriana precoz.
  • Cirugías abdominales previas: pueden modificar la anatomía o la función normal del intestino.
  • Uso prolongado o repetido de antibióticos: en ocasiones alteran la microbiota intestinal.
  • Estrés crónico: influye directamente en la secreción de jugos digestivos y en el movimiento intestinal.
  • Trastornos digestivos previos: los expertos coinciden en que el síndrome del intestino irritable está relacionado con el SIBO.
  • Problemas hormonales o metabólicos: el hipotiroidismo, por ejemplo, enlentece el metabolismo y puede dar lugar al sobrecrecimiento bacteriano.
  • Disminución de la acidez gástrica, por uso prolongado de antiácidos o por ciertas enfermedades gástricas: provoca que más bacterias sobrevivan al paso por el estómago.
  • Sedentarismo: una vida poco activa puede tener como consecuencia que las bacterias se acumulen en el intestino delgado.

Cuáles son los alimentos que se pueden tomar

La alimentación es una herramienta clave para aliviar los síntomas del SIBO o, simplemente, mantener una buena digestión y calidad de vida aunque se padezca. Entre los alimentos que suelen tolerarse mejor destacan los que son poco fermentables, como carnes, pescados y huevos, y también las fuentes de hidratos de carbono fáciles de digerir, como el arroz, la patata o la quinoa. Además, las verduras cocinadas y el uso de grasas saludables como el aceite de oliva son beneficiosas para las personas que sufren de molestias digestivas.

Cuáles son los alimentos que se deben evitar

Sin embargo, existen otros alimentos que afectan directamente en la digestión y en el estado del SIBO. Estos son los fácilmente fermentables, los ultraprocesados, los azúcares simples, las bebidas gaseosas y el alcohol. También pueden causar problemas los lácteos, las legumbres, el trigo y otros cereales refinados, así como verduras como la cebolla, el ajo o las coles.

stats