Entrevista al arzobispo de Sevilla

Monseñor Asenjo: “Hemos decidido que la iglesia de los jesuitas sea para los jóvenes de la Archidiócesis”

  • El prelado hispalense ha pedido a la Santa Sede que acelere su sucesión al frente de la Archidiócesis debido a los importantes problemas de visión que le limitan en sus deberes diarios

El arzobispo, monseñor Asenjo, en el Palacio Arzobispal. El arzobispo, monseñor Asenjo, en el Palacio Arzobispal.

El arzobispo, monseñor Asenjo, en el Palacio Arzobispal. / Antonio Pizarro

El arzobispo de Sevilla afronta una nueva cuaresma en Sevilla. Monseñor Asenjo ha retomado la actividad pastoral después de unas complicadas semanas en las que padeció terribles dolores en los ojos, como el mismo reveló en una desgarradora carta. Con la visión muy limitada, aguarda el momento en el que la Santa Sede nombre su relevo. En esta charla habla de cómo ve el futuro, repasa algunas de las tareas pendientes y da algún consejo a su sucesor en la sede de San Isidoro.

Ha pasado una época muy mala de salud ¿Cómo se encuentra ahora?

El estado general es bueno, pero tengo las dificultades conocidas en la vista. He perdido el ojo derecho y sólo conservo el 20% del izquierdo. No tengo dolores y me valgo para moverme en los ambientes, puesto que conservo la visión periférica. En ese sentido estoy contento. Por otra parte, la ONCE me está brindando multitud de recursos para defenderme. Estoy leyendo con los aparatos que me han suministrado, por lo que les estoy muy agradecido.

¿Cómo afronta esta inusual cuaresma y Semana Santa, sin procesiones por segundo año consecutivo?

Se suspenden las procesiones pero no la cuaresma ni la Semana Santa. Hay que celebrarlas ambas con el mismo fervor, con la misma entrega. Tratando de extraer todos los frutos espirituales. Las iglesias van a seguir abiertas, se van a poder celebrar los cultos de las hermandades y los cultos propios del Triduo Sacro, que los fieles deben celebrar con todo fervor.

El arzobispo de Sevilla, monseñor Asenjo. El arzobispo de Sevilla, monseñor Asenjo.

El arzobispo de Sevilla, monseñor Asenjo. / Antonio Pizarro

El adelanto de la decisión en Sevilla no sentó muy bien en otras provincias.

Yo el decreto lo firmé sólo para la Archidiócesis de Sevilla. No impuse nada a nadie. Legislé para la diócesis a la que sirvo. Era un derecho que me competía y una obligación al mismo tiempo, porque en las reglas de las hermandades figura como una obligación la celebración de la estación de penitencia. La dispensa de esa celebración sólo corresponde al obispo. Yo entonces cumplí con mi deber, dejando libertad a los demás obispos.

¿Cómo cree que están reaccionando las hermandades en este año que llevamos de pandemia?

La noticia que yo tengo es de una reacción normal y aceptando lo que imponen las circunstancias. No he visto contestación por ninguna parte al decreto de suspensión de las estaciones de penitencia.

"Las hermandades están cumpliendo esta misión primordial que tienen de ser camino de ayuda a los pobres"

¿Y en el campo de la caridad?

Están cumpliendo esta misión primordial que tienen de ser camino de ayuda a los pobres. Lo hacen de forma ejemplar. Por lo que yo sé no sólo no ha descendido esta ayuda, sino que ha aumentado como consecuencia del incremento del número de pobres a consecuencia de la crisis económica generada por la pandemia.

¿Cree que la vida interna de las hermandades se verá fortalecida por estas circunstancias o todo lo contrario?

Pues sí. Estoy convencido con San Pablo de que para los que aman a Dios todo lo que sucede sucede para bien. La pandemia, que es un mal objetivo porque está procurando muerte, sufrimiento, o dolor, encierra también ese aspecto positivo en cuanto que nos puede ayudar a cada uno de nosotros a tomarnos mucho más en serio muestra vida cristiana, para volver al Señor, para convertirnos y ser mejores cristianos. A las hermandades también las puede ayudar a cohesionarse y a vivir con mayor profundidad su vocación cofradiera.

Monseñor Juan José Asenjo. Monseñor Juan José Asenjo.

Monseñor Juan José Asenjo. / Antonio Pizarro

El turismo se ha revelado como imprescindible para la economía sevillana. Sin ir más lejos, ahí está la Catedral cerrada actualmente. ¿Cómo afecta esta falta de ingresos al funcionamiento de la Archidiócesis?

Nos está afectando gravemente. El Cabildo con gran generosidad nos entrega una cantidad importante a la diócesis. No contamos con esa cantidad en 2020 y previsiblemente no vamos a poder contar con ella en el 2021. Eso incide gravemente en la economía diocesana, que cuenta con menos recursos para cumplir sus fines. Sobre todo en el campo de la restauración y conservación de los bienes culturales de titularidad eclesiástica. Hemos suspendido prácticamente todas las obras en marcha. El Cabildo ha cancelado las de la Catedral o la iglesia del Sagrario. Habrá que esperar a que las cosas se regularicen para poder contar con los medios que nos procuraba el turismo.

"Espero que mi sucesor y el resto de los obispos de Andalucía retomen cuando puedan la iniciativa Imago Solis"

¿Da por suspendida definitivamente la muestra Imago Solis?

Puse mucha carne en el asador con esta iniciativa, con la puesta en marcha de la fundación Imago Solis. De las diez exposiciones previstas, la primera iba a ser en la Catedral de Sevilla. Es evidente que no va a ser posible dentro de mi pontificado. Bien que lo siento. Espero que mi sucesor y el resto de los obispos de Andalucía, con el secretario de la fundación, que es el delegado de Patrimonio Cultural del Arzobispado de Sevilla, Antonio Rodríguez Babío, sigan el camino emprendido cuando las circunstancias lo permitan.

¿Cuándo empezará la obra de Santa Clara?

Está a punto de empezar. Tenemos el permiso de Cultura y sólo falta sólo la licencia municipal. Ya hemos llevado instrumental y materiales. Está al caer. También hemos comenzado ya la intervención de los bienes muebles en el taller de restauración de esta casa. Ya se está restaurando las obra de Montañés que alberga el retablo y la iglesia de Santa Clara.

Monseñor Asenjo durante la entrevista con Diario de Sevilla. Monseñor Asenjo durante la entrevista con Diario de Sevilla.

Monseñor Asenjo durante la entrevista con Diario de Sevilla. / Antonio Pizarro

¿Qué planes tiene la Archidiócesis para la iglesia de los Jesuitas de Jesús del Gran Poder?

El padre provincial de España y su representante en Sevilla me visitaron hace unos meses para comunicarnos la noticia de la marcha de la casa de Jesús del Gran Poder. Nos brindaban la iglesia y también algunas instalaciones anejas. Después de darle muchas vueltas, hemos decidido que la iglesia y las dependencias sean la sede de la delegación diocesana de Pastoral Juvenil. La iglesia va a ser la de los jóvenes y vamos a nombrar rector al delegado diocesano de Pastoral Juvenil, que es don Francisco Durán Falcón. Estará abierta también a otras realidades pastorales juveniles de los religiosos, de las hermandades, etcétera.

¿Supone un problema la marcha de órdenes religiosas y congregaciones de sus conventos y casas en Sevilla?

Supone una pérdida notable siempre. Cada vez que una superiora o un provincial me anuncian el levantamiento de una casa en la diócesis o en la ciudad de Sevilla me produce dolor. El cierre de estas casas empobrece la vida diocesana. Es incalculable el servicio que los religiosos prestan a la diócesis. En estos años de mi servicio a Sevilla se han cerrado seis conventos de religiosas de clausura y bastantes casas de religiosas y religiosos. Es una pérdida bastante notable para la diócesis que lamento, al tiempo que doy gracias a esas instituciones por el magnífico servicio que nos han prestado.

"Cada vez que una superiora o un provincial me anuncian el levantamiento de una casa en la diócesis o en la ciudad de Sevilla me produce dolor"

¿Qué pasa con el convento del Socorro que se cerró hace ya tiempo?

No tengo noticias. Yo en su momento escribí una carta a la madre presidenta de la federación de las Concepcionistas Franciscanas pidiéndole o todo o parte del convento para sede del seminario Redeptoris Mater. Me contestaron que lo pensarían, pero han pasado ya casi tres años y no he vuelto a tener noticias. No sé que tienen pensado hacer con ese inmueble.

¿Cómo ve el arzobispo la situación política y social actual?

Con preocupación y sufrimiento, como todos. Es grande el sufrimiento de los pobres, el número de parados es muy elevado. Visitando nuestros barrios advertimos el crecimiento de la precaridad, de la pobreza, con el sufrimiento y dolor que ello conlleva. Yo rezo todos los días por España, para que nuestros políticos se unan con generosidad y altura de miras para buscar el bien común de todos los españoles. Y pido que atiendan también de manera preferencial a los pobres y a los que sufren.

¿Qué le parecen las críticas de algunos sectores por el mural de la Macarena instalado en la entrada de la UCI del hospital que lleva su nombre?

No tengo información precisa sobre este hecho. Sí que hay grupos que quieren eliminar todo lo cristiano. Preferencialmente todo lo cristiano, no así la presencia de otras comunidades. Tal vez no se atreven con el Islam o con otras. Me produce pena. Muchas veces este tipo de manifestaciones reflejan un grandísimo resentimiento. Y yo siento en el alma que haya estos grupos intolerantes que quieren barrer todo rastro religioso de la sociedad. Y la sociedad tiene derecho a manifestarse y a profesar externamente su fe.

La conservación del patrimonio

Las manos del arzobispo durante la entrevista. Las manos del arzobispo durante la entrevista.

Las manos del arzobispo durante la entrevista. / Antonio Pizarro

La Junta de Andalucía o el Ayuntamiento de Sevilla se están preocupando por dar ayudas para mantener el patrimonio religioso. Es una buena noticia.

Sí, yo estoy muy agradecido a las instituciones que nos ayudan a mantener el patrimonio religioso en estos momentos de dificultad. Doy las gracias a la Junta, que nos está ayudando. Ahora mismo estamos restaurando cuatro Zurbaranes y nos va a ayudar también con una iglesia concreta. También estoy muy agradecido al alcalde que nos ayuda con los monasterios de la ciudad.

¿Cree que será inevitable que haya cambios en la próxima Semana Santa que se pueda vivir en la calle?

No tengo conocimientos ni la autoridad para opinar sobre posibles cambios o modificaciones. Es competencia del Consejo de Hermandades. Me parecerán bien las modificaciones que ayuden a celebrar estas manifestaciones de piedad popular.

¿Qué opinión le merecen las exposiciones que se han diseñado para llenar de contenido la cuaresma?

Me parecen bien con tal de que no solapen lo que es el meollo y el núcleo central de la Semana Santa: la celebración de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, sobre todo en lo días del Triduo Sacro.

Los agradecimientos de la ciudad

¿Cree necesario algún gran acto común de acción de gracias cuando la pandemia remita?

Si soy yo el arzobispo cuando todo acabe si se plantea la consideraré y sino espero que mi sucesor lo haga con cariño e interés.

"Sospecho que no va a ser posible antes de Semana Santa"

En los últimos meses no ha parado de recibir reconocimientos y el cariño de personas e instituciones. ¿Qué supone para usted?

Se recibe con alegría y mucha gratitud. La verdad es que uno no lo necesita, como dice el Señor en el Evangelio: “somos unos pobres siervos”. Yo no he hecho otra cosa que cumplir con mi deber. Si alguien me lo quiere reconocer se lo agradezco y lo recibo con alegría y gratitud.

¿Qué noticias tiene de su relevo?

No tengo. Sospecho que no va a ser posible antes de Semana Santa. Yo he pedido a la Santa Sede que adelante en lo posible mi sustitución por las dificultades que tengo en estos momentos para cumplir integralmente con mi tarea. Estoy haciendo lo que puedo. Salgo a las parroquias, confirmo, presido eucaristías, recibo visitas, contesto a la correspondencia, rezo, camino, que es una necesidad en mi vida... cumplo con mi deber pero yo estoy convencido de que estoy muy limitado en mis acciones pastorales por las dificultades visuales que padezco.

¿Qué le diría al próximo arzobispo sobre las hermandades?

Que son una riqueza para esta Iglesia. Le pediría que las cuide. Que esté cerca de ellas. Que las quiera y que se den cuenta que el arzobispo las quiere, que las acompaña. También las tiene que corregir cuando hay excesos, pero sobre todo que las quiera y las ayude a vivir la auténtica identidad cofradiera. Le repetiría muchas veces que quiera a las hermandades y que no se sitúa enfrente o de espaldas. Sería un error mortal.

Si echa la vista a atrás, ¿cree que las hermandades han avanzado hacia donde usted quería los últimos años?

Tengo la impresión de que me han entendido. Mi mensaje, mi insistencia en lo mollar, que es el incremento de la vida cristiana de los cofrades, su formación continuada y permanente, el apostolado y el servicio a los pobres. Hemos ido ganando y mejorando y yo estoy en este sentido muy contento de mi trabajo y cercanía a las hermandades.

"Hemos ido ganando y mejorando y yo estoy en este sentido muy contento de mi trabajo y cercanía a las hermandades"

¿Y de la ciudad qué le diría al próximo arzobispo?

Le diría que yo me he sentido muy a gusto y la mejor muestra es que me voy a quedar a vivir en Sevilla. Estimo a los sevillanos. Su carácter. Son gente bondadosa, cariñosa, acogedora. Que quiera también a esta ciudad. Que no sólo admire el entramado urbano, su gran belleza monumental, que quiera también a Sevilla y la defienda siempre.

¿Un nuevo santo sevillano?

Parece que puede estar próxima la canonización del cardenal Spínola.

No tengo informaciones especiales. Sé que el Arzobispado Castrense ha iniciado y clausurado un proceso de un milagro del cardenal Spínola en una persona perteneciente a esta Iglesia. Es tal vez lo último que hizo don Juan del Río. Si ese milagro es convalidado en Roma estoy convencido de que la canonización será inmediata.

Son muchos los que también esperan que el venerable Miguel Mañara pueda subir a los altares.

En lo que respecta al venerable don Miguel Mañara puedo pedir a los hermanos de la Santa Caridad y a los sevillanos que pidan un milagro al venerable Miguel Mañara. Que el Señor nos conceda un milagro por su intercesión para poder plantearnos la beatificación de este siervo de Dios que es una gloria de Sevilla. Lo que sí puede estar cerca es la beatificación de los mártires de la Guerra Civil. Puede ser cosa de un par de año. Lo hará ya mi sucesor. La causa va muy bien en la Congregación para las Causas de los Santos por lo que nos informa el postulador.

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