Sevilla

Acuerdo para derribar la antigua comisaría de la Policía en la calle Betis

  • Año y medio después de que las instalaciones se quedaran vacías, la Junta demolerá el edificio y el Ayuntamiento recuperará el solar como parque urbano para dar continuidad al paseo fluvial 

Cristales y persianas rotas y pintadas en la fachada del edificio que mira hacia el río, frente al centro de recepción de visitantes. Cristales y persianas rotas y pintadas en la fachada del edificio que mira hacia el río, frente al centro de recepción de visitantes.

Cristales y persianas rotas y pintadas en la fachada del edificio que mira hacia el río, frente al centro de recepción de visitantes.

El Ayuntamiento de Sevilla y la Junta de Andalucía han firmado un acuerdo que permitirá la demolición de la antigua comisaría de la Policía Nacional de la calle Betis, un inmueble que quedó vacío y sin uso hace año y medio. Tras la mudanza de los agentes del distrito Triana a la nueva sede en Torre Sevilla en junio de 2018, el edificio ha seguido deteriorándose y mostrando una imagen deplorable en una zona de gran afluencia turística. 

Aunque en el barrio han existido antiguas peticiones para convertir la comisaría en una biblioteca, entre otros usos sociales y culturales, el principal argumento para optar por el derribo es el mal estado de conservación que presenta el edificio y que ya era pésimo en los últimos tiempos en los que funcionó como sede policial. Según los informes que se han manejado, una restauración sería incluso más costosa que levantar una estructura nueva. Por eso, y dado que el inmueble no tiene ninguna protección, lo más razonable parece el derribo.

Hay otro hándicap, el edificio sólo podría utilizarse para uso policial, según los términos fijados en la cesión que se hizo en su día. Y una futura reutilización requeriría de un mayor trámite e incluso un cambio en el planeamiento urbanístico. De hecho, para romper dicho blindaje habría que acometer una modificación puntual del PGOU. Un complicado y largo trámite que sólo tendría sentido si hubiera sobre la mesa un proyecto viable. Y, por ahora, no ha habido demasiado interés por ninguna de las partes. Es más, el distrito Triana está trabajando tanto en la promoción de este derribo como en el posterior desarrollo de los suelos como espacio libres.

El estado de conservación del inmueble ya era pésimo antes de que se quedara vacío y da una imagen deplorable frente al centro de recepción de visitantes de Marqués de Contadero

El edificio de la comisaría de la calle Betis se sitúa en un mirador privilegiado sobre el río. El edificio de la comisaría de la calle Betis se sitúa en un mirador privilegiado sobre el río.

El edificio de la comisaría de la calle Betis se sitúa en un mirador privilegiado sobre el río. / José Ángel García

¿De quién es propiedad?

El buen entendimiento entre la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Sevilla ha permitido desbloquear este asunto con un acuerdo alcanzado entre el alcalde, Juan Espadas, y el presidente del Gobierno andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla

La parcela en la que se encuentra la comisaría es municipal y está fuera de ordenación, por lo que no puede tener un uso distinto al que tenía cuando se aprobó el PGOU: parque urbano. Estos terrenos forman parte del sistema de espacios libres que discurre en la margen derecha del río, entre el Centro de Alto Rendimiento de la Cartuja y el Puente de San Telmo. 

Puerta tapiada en la antigua comisaría de la Policía Nacional. Puerta tapiada en la antigua comisaría de la Policía Nacional.

Puerta tapiada en la antigua comisaría de la Policía Nacional. / José Ángel García

Además, este suelo está incluido en un convenio suscrito en 2005 por el Ayuntamiento de Sevilla con la Gerencia de Infraestructuras y Equipamiento de la Seguridad del Estado (GIESE), organismo encargado de la gestión y venta de inmuebles del Ministerio del Interior. El objetivo de este acuerdo era fijar la transmisión de inmuebles y la reordenación de las dependencias policiales en Sevilla. En 2014 la Junta de Andalucía, propietaria del edificio, firmó un acuerdo para la cesión de este espacio (afectado por una mutación demanial externa) al Ministerio del Interior , donde se dejaba claro que este bien revertiría a su dueño una vez que dejara de ser comisaría de la Policía Nacional. Y por ello, en junio de 2018, el Gobierno autonómico inició los trámites para recuperar la propiedad.

Por eso, las conversaciones para determinar el futuro de la antigua comisaría corresponden a la Junta y el Ayuntamiento, propietarios del edificio y del suelo. Desde que se quedó vacío el edificio el gobierno de Juan Espadas ha apuntado la necesidad de su demolición, petición que se aprobó por unanimidad en pleno la pasada primavera, y ha habido finalmente sintonía. Corresponden los trabajos para dejar libre el solar al Gobierno andaluz. Y el municipal ya tiene claro sus planes.

Un paseo fluvial para respirar

La recuperación de esta parcela permite dar continuidad al tramo de paseo fluvial que existe actualmente en Triana y donde ya se ejecutó el Muelle Camaronero. La intención ahora es prolongarlo hacia el norte, con los suelos públicos que se sitúan por delante de la antigua Comisaría de Policía, hasta llegar al Puente de Triana y conectar con el Paseo de la O. También se posibilita dar continuidad al paseo de ribera por el sur hasta llegar a las instalaciones del Club de Labradores y en el frente de la antigua Fábrica de Tabacos de Altadis. Esta recuperación del río cambiaría bastante la estética de la zona.

Todo esto se enmarca dentro del proyecto Respira Sevilla, cuya finalidad es generar áreas saludables y sostenibles en el entorno de la calle Betis y el casco antiguo. En Triana se prevé la limitación del vehículo privado. Estos planes sostenibles cuentan con el apoyo de Adelante Sevilla y han sido claves en el pacto de izquierdas para aprobar el próximo presupuesto municipal.

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