Todos con Carla o la vuelta a la vida en ochenta días
Urgencia. Carla es rubia, tiene cinco años y una leucemia agresiva que se combate con un donante de médula ósea. Compañeros del colegio de su madre se han puesto a buscarlo
PAQUI Murillo y María Machuca son profesoras en el colegio de Infantil y Primaria Ruperto Escobar de Umbrete. Paqui tiene una niña de cinco años que se llama Julia. María tiene una niña de cinco años que se llama Marina. María Arellano también da clases en el mismo colegio de Umbrete. Ella tiene dos hijas de cinco años. Carla y Sara son mellizas. A Carla le han diagnosticado una leucemia "muy agresiva" que sólo se puede combatir con una donación de médula ósea. Sara, su hermana melliza, es su vivo reflejo. Era la gran esperanza de la familia, pero no es compatible. La estadística dice que hay un compatible cada cuarenta mil donantes.
La madre de Carla es maestra y su padre, Pedro Sánchez, conductor de Tussam. Todo empezó con unos vómitos y dolores de cabeza. Lo que parecía un virus acabó en un cuadro médico mucho más terminante. "La madre no quería darle publicidad hasta que le hicieron la prueba a Sara, la hermana de Carla", dice Paqui Morillo. "Cuando resultó negativa, recibimos un mensaje suyo muy escueto: Por favor, ayudadnos. El mensaje nos hundió, pero al mismo tiempo decidimos que había que ir a por todas".
Ayer improvisaron un claustro de profesores en Nervión Plaza. Pertenecientes a uno de los colectivos más denigrados y vapuleados, los compañeros de la mamá de Carla han decidido sacrificar el inicio de sus vacaciones por la más noble de las causas: salvar la vida de Carla. Los médicos dicen que hasta septiembre hay tiempo para buscar un donante de médula ósea. Son casi los ochenta días que le dieron a Phileas Fogg para dar la vuelta al mundo. Estos profesores quieren darle la vuelta a las evidencias científicas con dos recetas infalibles: el esfuerzo y la esperanza.
Una decena de artistas se sumaron ayer en Nervión Plaza a esta movilización que arrancó en el Aljarafe. "La madre da clase en Umbrete, pero la niña es de Espartinas", dice Paqui Murillo. Su marido es músico y contactó con La Charanga del Pirata, grupo de Olivares cuya música llevó los acordes solidarios desde Eduardo Dato a Luis Montoto. "Cada uno hace lo que sabe", dice María Machuca". "Mi especialidad es hablar. La que no llora, habla con los medios. El que sabe de informática, lleva las redes sociales". Sergio Molina, uno de los profesores, es el autor del dibujo de las camisetas. Las primeras cuarenta las pagó una academia de idiomas de Umbrete. Bajo el mensaje Todos con Carla aparece una niña rubia como Carla, aunque tuvieron que raparle el pelo para iniciar las pruebas de quimioterapia.
Sergio hizo varios dibujos "y fue Carla la que eligió el definitivo. Lo quería de color rosa, pero no resultaba en la impresora y hemos tenido que hacerlo en color naranja". Araceli Rodríguez Otero, cordobesa de Lucena, era profesora de Música y se pasó a Primaria. Enseña en el mismo centro que Paqui, María, Sergio y la madre de Carla. Es la autora de una canción que ha titulado Balada para Carla.
En Umbrete la respuesta fue espectacular. "Ya hay doscientas personas en lista de espera para donantes de médula ósea. En la provincia de Sevilla conseguimos mil donantes en diez días". Paqui Murillo informa a los curiosos que pueden acercarse al centro de transfusión sanguínea más próximo a donar sangre, "especificando el motivo".
Después de La Charanga del Pirata, actuó el grupo Kartun. Manu Jiménez, Carlos Álvarez y Carmen Aguilar presentaron la obra Tengo una idea, que parece una metáfora de esta batalla contra el tiempo, Waterloo de las maestras de Umbrete. El programa lo completaron Carlos Peralias, que prepara primer disco y cantó el fin de semana en Isla Cristina con Andy y Lucas, Beetlejuice, Hueballon Animaciones, Bajo Cuerda, Akasoul, Helio, José Casas y la Pistola de Papá y Rocío Acebedo.
Todos han puesto de su parte. "Ahora le toca mover ficha a la suerte", dice Paqui Morillo. "Lo vamos a lograr sí o sí". Junto al estadio, a María Machuca le ha salido una frase propia de José María del Nido "aunque soy bética". No van a cejar en el empeño de dar con el donante que le permita a Carla Sánchez Arellano ganar la apuesta y cumplir los seis años que harán Marina, Julia y su hermana Sara.
La megafonía se la dejó el Ayuntamiento de Umbrete. En imaginación no les gana nadie. Como una de los concursantes de Gran Hermano es de la patria del mosto y antigua alumna del colegio, una amiga ha acudido al programa con camisetas y Mercedes Milá utilizó el recurso de la audiencia para hacer dos llamamientos a los hipotéticos donantes de una médula ósea que devuelva la alegría a esta familia de Espartinas.
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