Geles, champús y alguna almohada, entre los 'recuerdos' que los turistas se llevan de los hoteles de Sevilla

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Por mucho que las toallas sean muy suaves o el albornoz tenga un tacto de algodón, llevárselos cuando abandonamos la habitación y regresamos a nuestra casa puede ser un hurto

¿Qué productos son los más robados en los hoteles y por qué?

Una habitación en un hotel. / M. G.
M. H.

26 de mayo 2023 - 14:25

El bolígrafo o el bote de gel del hotel son los objetos que casi todos, alguna vez, se han llevado de un hotel. A veces es como recuerdo y otras veces simplemente por despiste, cuando llega la hora de volver a hacer la maleta. La excusa de la distracción es difícilmente creíble cuando se trata de almohadas, albornoces o la toalla de la piscina, a la que ya algunos hoteles han puesto una cantidad como fianza y medida disuasoria para evitar que termine en la maleta del viajero.

Otro clásico que suele terminar en la casa del viajero son los bolígrafos y los cuencos o bandejas para depositar llaves, joyas, etc. tipo vaciabolsillos.

Por mucho que las toallas sean muy suaves o el albornoz tenga un tacto de algodón, llevárselos cuando abandonamos la habitación y regresamos a nuestra casa puede ser un hurto. Una encuesta realizada por Passport-Photo revela que el 87 % de los clientes admite haberse llevado algo del hotel. La mayoría de los productos relacionados en esta encuesta coinciden con los señalados por varios establecimientos consultados por Diario de Sevilla. Toallas, jaboneras, cajas de pañuelos, productos de higiene, reposacabezas, paraguas de cortesía, libros o revistas, "incluso una vez se llevaron una almohada", apuntan desde uno de los hoteles consultados.

Ahora bien, hay que distinguir entre los aminities y el ajuar propio de la habitación. Los productos de acogida en los hoteles son objetos que el establecimiento pone a disposición del huésped para su estancia. Son los jabones y geles y los productos de bienvenida como una copa de cava.

Son pequeños hurtos sin importancia que rara vez llaman la atención más allá de la anécdota y para evitar malentendidos lo mejor es leer las notas informativas con las normas que cada cadena hotelera tiene fijada al respecto de lo que incluye el pago de cada habitación. Aunque hay cosas en las que no hay margen de error: Está claro que el minibar siempre hay que pagarlo, pero algunos hoteles suelen dejar en la habitación alguna bebida o pequeño dulce de cortesía. Además, en muchos hoteles cuando te arreglan la habitación te dejan un pequeño detalle comestible que también es de uso gratuito para el huésped.

Evidentemente, el televisor con su correspondiente mando, el secador de pelo, el calentador de agua o la cafetera están en la habitación para hacer más cómoda la estancia en el hotel y por muy tentador que sean, no están para que sean guardados en la maleta cuando se abandone la estancia.

Con la última reforma del Código Penal, estos pequeños hurtos cuya cuantía económica no excediera de 400 euros han pasado a castigarse en el artículo 234 del Código Penal como delitos leves de hurto con la pena de multa de uno a tres meses, con una cuota que va de dos a cuatrocientos euros diarios.

Para el caso de que los bienes sustraídos alcanzaran un valor superior a los 400 euros, en este caso las penas por el delito de hurto se elevan a prisión de seis a dieciocho meses.

Medidas preventivas

Cada vez más hoteles instalan en chips en albornoces o toallas que permiten rastrearla y conocer si alguien por despiste la lleva dentro de su maleta. También suelen pedir el número de tarjeta e informar al cliente cuando hace la reserva que le pueden hacer un cargo adicional si se acredita que se han llevado algún objeto del hotel o han causado algún daño.

Menos tecnológico pero igual de efectivo es pedir una fianza por el ajuar extra utilizado como, por ejemplo, las toallas de piscina o spa en aquellos establecimientos que ofrecen este servicio.

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