Suspenden el desahucio previsto de un anciano en la calle Macasta
El juzgado aplazó la salida de Juan Bautista de su casa, en la que lleva viviendo 17 años, por los impagos del alquiler.
El juzgado de Primera Instancia número 22 suspendió la orden de desalojo, fijada para las diez y media de la mañana de ayer, de Juan Bautista, un anciano de 80 años que reside en el número 3 de la calle Macasta, como consecuencia del impago de las rentas de alquiler denunciado por el casero del inmueble, Ángel Abascal Jiménez.
Todas las viviendas del número 3 de la calle Macasta, según explicaron Juan Bautista y su vecino Emilio, pertenecen a Abascal Jiménez, quien posee numerosas viviendas en el casco histórico de Sevilla. Juan Bautista reside en la vivienda de la planta baja del número 3 de la calle Macasta "desde hace 17 años", procedente de un inmueble de la calle Cetina también propiedad de Ángel Abascal, según su relato.
Mientras el propietario del edificio habría denunciado ante el juzgado de Primera Instancia número 22 de Sevilla el supuesto impago de las rentas de alquiler en el que habría incurrido Juan Bautista, este anciano advirtió de que el casero "se niega a cobrar" las rentas de alquiler y, cuando las cobraba, "no daba los recibos" a sus inquilinos, porque todo era "de palabra". Juan Bautista mostró a los medios de comunicación su vivienda, en un estado deplorable, repleta de humedades y hundimientos, con un mobiliario vetusto, y acusó a su casero de "abandonar" la conservación del edificio, que presenta claras deficiencias.
En ese sentido, y junto a su vecino Emilio, denunció que el propietario "decía que iba a arreglar" los desperfectos, pero en paralelo ha estado promoviendo denuncias judiciales contra los inquilinos por el supuesto impago de las rentas de alquiler, rentas que se habría "negado" a cobrar". "Nos ha engañado", enfatizaron, opinando que las acciones judiciales del casero derivan de las crecientes "protestas" de los inquilinos por la falta de conservación y mantenimiento del inmueble.
Incluso avisaron de que la Gerencia de Urbanismo habría reclamado en varias ocasiones al propietario el acondicionamiento del edificio y éste habría obtenido subvenciones para acometer la restauración, pero no habría ejecutado tales trabajos. "Llevamos diez años con Urbanismo para que arreglase las viviendas, pero resulta que este señor no ha arreglado la casa".
Con motivo de la orden de desalojo, se desplazó hasta el número 3 de la calle Macasta un equipo de trabajadores sociales de la Unidad Municipal de Intervención en Emergencias Sociales (Umies). Juan Bautista explicó que tiene a su alcance una plaza "en una residencia" y aceptaría tal opción "si no queda más remedio", pero ha dejado clara su postura: "Yo lo que quiero es estar en mi casa". Unas 40 personas, entre ellos la concejal de Participa Sevilla Cristina Honorato, se concentraron frente a la vivienda en defensa de Juan Bautista.
Espadas dice que el desalojo "no se comunicó a los servicios sociales"
El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, afirmó ayer que no se había comunicado a los servicios sociales la previsión del desalojo de un anciano en la calle Macasta, algo de lo que tuvieron conocimiento por las convocatorias previstas de los medios de comunicación y tras lo que se activó un protocolo de urgencia. Espadas pidió a los partidos políticos "responsabilidad" para que "en vez de mandar una convocatoria de prensa se haga una llamada a servicios sociales para poder atender estos casos, y mejor anteayer que ayer". El alcalde explicó que hay que actuar e intentar llegar antes que la situación de desahucio, para lo que ve "fundamental que cualquier familia o colectivo que sepa una fecha en la que se va a producir un desalojo, lo traslade a los servicios sociales". "En este caso, nadie lo ha trasladado", insistió. La concejal de Participa Sevilla Cristina Honorato reclamó al gobierno municipal que se ponga "manos a la obra" para que el Consistorio "prevenga y resuelva" este tipo de conflictos.
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