Urbanismo prepara licencias de corta duración para veladores en el centro

Será una medida excepcional que sólo se aplicará en las zonas donde el estudio de los técnicos no esté aprobado antes de que se inicie el periodo de renovación de los permisos

Las terrazas con toldos a dos aguas se han convertido en un reclamo de sevillanos y turistas en la Avenida de la Constitución.
Las terrazas con toldos a dos aguas se han convertido en un reclamo de sevillanos y turistas en la Avenida de la Constitución.
Diego J. Geniz Sevilla

05 de agosto 2016 - 05:03

No está en el espíritu de la Gerencia de Urbanismo, pero sus responsables contemplan la posibilidad de otorgar permisos de sólo cuatro meses para los veladores. Se trataría de una medida excepcional y sólo aplicable en determinadas zonas donde el estudio de los técnicos no esté aprobado antes del 15 de septiembre, fecha en la que se abre el plazo para la renovación de las licencias de las terrazas. Dicha posibilidad se descarta en la Avenida de la Constitución, cuyo informe estará preparado antes de esa fecha. Con esta medida el Ayuntamiento se adelanta al presumible recorte en el número de mesas y sillas que ocupan la vía pública, con lo que evita tener que suspender los permisos una vez otorgados. La medida cuenta con el respaldo legal que proporciona la ordenanza de terrazas aprobada en el mandato de Zoido.

Actualmente las licencias tienen una vigencia de un año. Los permisos de corta duración serán sólo de cuatro meses. El proceso para la renovación arranca el 15 de septiembre y concluye dos meses después. Para la fecha de inicio, los técnicos de la Gerencia prevén tener ya sobre la mesa el informe definitivo de la Avenida de la Constitución, por lo que en esta arteria principal de la ciudad, colmatada de veladores, no será necesario aplicar esta medida y los permisos serán de un año. El estudio encargado por la comisión creada al efecto constata la necesidad de una reducción "importante" del número de terrazas autorizadas, la adopción de criterios de homogeneidad de carácter estético y una mayor "disciplina" en los elementos visuales así como en los incumplimientos de los permisos de ocupación de la vía pública. En definitiva, disminuir la presencia de los veladores y una mayor labor de los inspectores.

Esta actuación, según los técnicos de Urbanismo, se encuentra amparada por la ordenanza de veladores aprobada en abril de 2013, cuando Zoido ostentaba la mayoría absoluta en el gobierno local. La normativa establece que las licencias para este tipo de ocupación se otorgan "en precario", por lo que están sujetas a posibles alteraciones. El artículo ocho, en este sentido, avala la redacción de estudios de regularización de los usos para determinar la proporción de la superficie de las terrazas.

El artículo cuarto ahonda más en el carácter "precario" de la licencia al recordar que "las concesiones están sujetas a las modificaciones que pueda decidir el Ayuntamiento, que se reserva dejarlas sin efecto, limitarlas o reducirlas en cualquier momento si existiesen causas razonadas que así lo aconsejasen".

El sexto prioriza el interés público frente al privado en la ocupación de las calles: "El régimen de uso de los veladores debe supeditarse en todo momento a los criterios de minimización del uso privado frente al público". "Deben prevalecer en los casos de conflicto la utilización pública del espacio y el interés general de la ciudadanía", detalla el mencionado artículo.

El artículo doce, por su parte, hace referencia a la catalogación de diversos viarios por la saturación de veladores. "El Ayuntamiento podrá calificar determinados espacios como físicamente saturados a efectos de la instalación de nuevas terrazas". Este punto permite, incluso, "prohibir expresamente la instalación de terrazas de veladores con independencia de los así declarados por el catálogo de espacios urbanos protegidos". Por ello, el gobierno local podrá restringir la concesión de terrazas en calles que no sean zonas acústicamente saturadas (ZAS).

El estudio de los técnicos recuerda que dicha catalogación sólo la recibe un tramo de la Avenida, el comprendido entre la Plaza Nueva y la calle Almirantazgo, por lo que queda fuera de tal denominación el tramo desde la Catedral hasta la Puerta de Jerez, donde los últimos años varios locales han sido ocupados por cafeterías y heladerías. En esta zona, por tanto, también se podrá reducir el número de mesas y sillas.

El informe concluye que todos los espacios están siendo ocupados "sin ningún criterio" tanto por expositores como por carteles, terrazas de veladores y ciclistas, "de forma que no se da cumplimiento a lo exigido por la normativa vigente". Dicha ordenanza establece que "los obstáculos" deben ubicarse en el tercio exterior de los acerados, esto es, en la franja comprendida entre el carril bicil y el pasillo peatonal paralelo a las fachadas.

La comisión técnica detalla la multitud de obstáculos que entorpecen el itinerario de los peatones en la Avenida. Entre los elementos a eliminar se encuentran las mesas auxiliares usadas por varios establecimientos para prestar servicio a las terrazas, adosadas la mayoría a las fachadas. También "las instalaciones aéreas" que cubren parte de ese pasillo y los elementos fijados al mobiliario urbano. Por otro lado, se incumplen varios artículos del PGOU, que delimitan el uso de expositores y elementos publicitarios en el casco histórico. Una de las prohibiciones afecta a las sombrillas y parasoles. Otros aspectos a mejorar son la falta de distancia entre las terrazas y el uso de "colores oscuros" en los toldos que las cubren.

stats