El Cabildo asegura las azucenas de la Giralda tras la caída de una de las jarras por el temporal
Se trata de una solución provisional hasta que mejore el tiempo
El arquitecto de la Catedral contempla la posibilidad de desmontar las otras tres azucenas cuando pase el temporal
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La caída ayer por la mañana de una de las jarras de azucenas de la Giralda debido al temporal ha hecho que el Cabildo Catedral, como medida preventiva, realice trabajos de aseguramiento en las otras tres que forman parte del cuerpo renacentista de la torre. Las labores de emergencia consistenen el aseguramiento provisional de los tres conjuntos forrados por los eolípilas, las jarras y las azucenas del remate renacentista situados en las esquinas suroeste, noroeste y noreste de la Terraza de las Azucenas.
Se tratan de labores provisionales hasta que se pueda realizar el trabajo de descenso de los tres conjuntos escultóricos de bronce, que se iniciarán en cuanto las condiciones climáticas den una tregua suficiente.
El arquitecto responsable de la Giralda, Eduardo Martínez Moya, ha explicado que con esta actuación se está buscando "la mayor seguridad posible". Concretamente, en los tres conjuntos que forman la eolípila, más las jarras, más las azucenas propiamente dichas se está realizando "un aseguramiento provisional. No es más que una labor de de seguridad, de prudencia adicional, hasta que se pueda realizar el trabajo de descender estos tres conjuntos escultóricos de bronce, que se podrá iniciar cuando las condiciones climáticas pues nos den tiempo suficiente para realizarlo".
El arquitecto conservador de la Catedral de Sevilla, Miguel Ángel López, explicó ayer que el remate renacentista, donde está el conjunto del las azucenas, en estos momentos se encuentra pendiente de la culminación de los trámites administrativos para su restauración. Se restaurará según el proyecto redactado por Eduardo Martínez Moya, quien ha sido el autor de la intervención sobre las cuatro caras exteriores de la Giralda. "Aún así, después de este acontecimiento, estamos evaluando la posibilidad de adelantar los trabajos, desmontando las tres azucenas restantes tan pronto como lo permitan las condiciones meteorológicas".
Los remates originales de Hernán Ruiz donde está el cuerpo de azucenas consisten en la parte pétrea, cuatro pilarejos que sostienen una plataforma sobre la que hay cuatro esferas de piedra que a su vez sostienen una campana igualmente de piedra. Sobre ellas están las esferas de broncé caladas con estrellas, que son las conocidas como eolípilas. Éstas servían como pebetero para introducir elementos pirotécnicos que en 1751 el cabildo ordenó colocar sobre ellas los ramos de azucena sostenidos por una pequeña pieza de bronce que junto a la asa y el pequeño cuerpo del cuello superior le dan al conjunto un aspecto de jarra. En torno a 1980 fueron objeto de una primera restauración, siendo sustituidas las azucenas de los cuatro remates por Fernando Marmolejo Cámara.
El elemento desprendido es una de estas eolípilas y las azucenas que la coronan. "El conjunto tiene un peso aproximado de 120 kilos y una medida total de 3,85 metros", advirtió el arquitecto y conservador.
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