Los comerciantes piden que se congele también el IBI a su sector
Aprocom apunta que la subida no figuraba en el programa electoral socialista y supone un "auténtico varapalo" para los negocios medianos y pequeños. El alcalde defiende que sólo afectaría al 10% de las empresas.
La Confederación de Comercio de Sevilla, Aprocom, se ha opuesto a una "subida" de este impuesto para el sector del comercio y pide "la congelación de los impuestos municipales" en el caso de los comercios, después de que el alcalde, Juan Espadas, anunciase la congelación del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) para todos los inmuebles de uso residencial en 2016, pero "un mayor esfuerzo a los grandes contribuyentes" y una fiscalidad progresiva en los inmuebles que agrupan los valores más elevados en usos no residenciales. Espadas ha negado que se vaya a producir una "subida generalizada" para las empresas y comercios, dejando claro que la posibilidad de realizar un "pequeño incremento" en este tributo se reduciría al 10% de las que tuvieran unos valores catastrales más altos, por lo que no afectaría a los pequeños comercios.
En un comunicado, Aprocom expone que "esta subida no anunciada en la pasada campaña electoral supone un auténtico varapalo al pequeño y mediano comercio de la ciudad, que trata de remontar los desastrosos efectos de la crisis económica de los últimos años, y no incentiva en nada el crecimiento del sector. Tomás González, presidente de Aprocom, opina al respecto que "no se comprende cómo en las reuniones mantenidas con Espadas como portavoz de la oposición municipal y después ya como alcalde, no se nos haya hecho ningún comentario sobre este asunto y nos desayunemos con la noticia por la prensa".
Aprocom expone que tiene pendiente desde julio una entrevista con Juan Espadas, con lo que las nuevas ordenanzas fiscales serán tratadas en dicho encuentro, así como "la puesta en marcha del segundo plan de activación del comercio minorista, cuya dotación económica fue aprobada por el pleno el pasado mandato" y que ahora "duerme el sueño de los justos", según palabras del propio presidente.
Tras mantener un encuentro con entidades por el quinto centenario de la primera circunnavegación, Espadas ha explicado que sólo al 10% de los inmuebles afectos a actividades empresariales, comerciales o industriales con mayor valor catastral se le podría aplicar un tipo "un poco más alto, un pequeño porcentaje que permitiría generar algo más de ingresos". Así, el 90% restante, donde están los pequeños comercios, tendrían el mismo IBI. "Estos serían por ejemplo una gran firma comercial, mientras que el pequeño comercio como es el del centro no se verá afectado", recalca.
El primer edil señala que este lunes anunció las líneas maestras de sus ordenanzas fiscales, pero que no suponen "una decisión cerrada", ya que irá a una consulta pública, estará abierto a alegaciones y "al final se tendrá que analizar la decisión de los distintos grupos políticos". "Tenemos la obligación de presentar un proyecto y de cuadrar las cuentas, algo que también valorará el Consejo Económico y Social de Sevilla (CESS)", añade.
Por su parte, agrega que las familias sevillanas han de saber que el IBI en 2016 "se congelaba y nadie pagaría más que en 2015". "Necesitábamos incorporar más ingresos para garantizar la solvencia financiera del Ayuntamiento y eso provendría de lo que permite la norma, sin forzarla, y aplicando criterios de progresividad para que los que más capacidad económica tengan afronten posiblemente la posibilidad de generar más ingresos para las arcas públicas", matiza.
Para ello, el Ayuntamiento aprovecha el "resquicio" de la normativa del IBI para que el 10% de los inmuebles sin uso residencial y con el valor catastral maás alto puedan pagar más. En este sentido, Espadas ha desmentido vaya a haber una "subida generalizada" del IBI a las empresas y a los comercios de la ciudad, algo que "además la norma no permitiría".
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