La aldaba
Carlos Navarro Antolín
¡Moción de censura en Los Remedios!
Un conocido delincuente de Sevilla se rompió ayer varios huesos al saltar por la ventana tratando de huir de la Policía. Se trata de Francisco Javier F. A., más conocido por el apodo de Payo Gordo. Sobre él pesaban varias reclamaciones judiciales en vigor. Fue localizado por varias patrullas de la Policía Nacional en un domicilio de los Jardines de Hércules, en Bellavista. Quiso huir saltando por la ventana desde una altura de unos cinco metros, pero se rompió varios huesos en el intento. Tiene una fractura abierta de tibia y peroné, y uno de los huesos quedó incluso a la vista, y también tiene rota la cadera. Fue trasladado en ambulancia al Hospital Virgen del Rocío, donde por la tarde tuvo que ser operado de urgencia y donde permanece ingresado bajo custodia policial.
Payo Gordo, de 42 años, cuenta con un amplio historial delictivo y ha pasado largas temporadas en prisión. En las últimas semanas estaba siendo buscado intensamente por la Policía para dar cumplimiento a las órdenes de búsqueda que tenía vigentes. Ya hace unos días, la Policía lo había situado en una vivienda de la citada urbanización, pero hasta ayer no fue posible su arresto porque entraba y salía a gran velocidad con el coche y tenía también a una serie de personas a sueldo para avisarle de cualquier presencia policial. Tres dotaciones de la Brigada de Seguridad Ciudadana, los conocidos como Zetas, intervinieron ayer y el sospechoso trató de darse a la fuga saltando por la ventana, con el infortunio de que sufrió varias lesiones incompatibles con la huida.
Este delincuente fue noticia en diciembre de 2013, cuando se escapó de la cárcel de Sevilla-I aprovechando una salida terapéutica. Payo Gordo huyó durante una ruta de senderismo por los alrededores de El Viso del Alcor, que practicaba en compañía de otros internos y bajo la supervisión de un monitor y una psicóloga. Cumplía entonces una condena de tres años y medio por tráfico de drogas. Aprovechó una parada en una venta para ir al baño y no regresó.
Fue detenido cuatro meses después tras protagonizar una espectacular persecución con la Policía Nacional durante varios kilómetros. Un patrullero se cruzó con un coche que iba a toda velocidad por Pino Montano. Sin saber aún que iba dentro el fugado, los policías persiguieron al vehículo por la calle Camino de los Toros en dirección a la carretera de Brenes. El coche invadió la mediana y circuló de manera temeraria, haciendo caso omiso a las indicaciones de los agentes.
Al ver el vehículo policial, el Citroën Xsara en el que viajaba el sospechoso se dio a la fuga e hizo un trompo a la altura de la avenida de la Astronomía, por la que continuó en dirección prohibida. En ese momento ya se había unido otro patrullero a la persecución. Al final de esta calle, el sospechoso giró a la derecha hacia la calle Espingarda para buscar la salida hacia la autovía en dirección La Algaba. La persecución continuó por esta carretera, que los coches dejaron en la salida de La Rinconada-Alcalá del Río.
Uno de los patrulleros se colocó a su altura y el Citroën Xsara lo embistió lateralmente. Varias rotondas más adelante, los agentes volvieron a darle alcance y el sospechoso de nuevo golpeó el patrullero con su coche. Tras otro golpe más, el Citroën se quedó cruzado y el otro patrullero le cerró el paso. El conductor se bajó del vehículo y atacó a los policías con una navaja de unos 20 centímetros de hoja. Los agentes lo redujeron, tanto a él como a su acompañante, que también se mostró muy violenta.
Antes había sido detenido por homicidio, robos, atentado y tráfico de drogas. En 2010 fue arrestado en una operación contra la venta de estupefacientes, en la que se intervinieron dos kilos y medio de cocaína y una pistola Glock. Llegó a ser considerado como un delincuente muy peligroso. También cuenta con antecedentes por violencia machista.
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