Urbanismo

El edificio de la Caridad reabrirá como escuela de hostelería y bar

  • Los técnicos de Urbanismo autorizan una licencia de obras para adecuar el pabellón edificado por Aníbal González en 1914

El inmueble se encuentra en la confluencia de la calle Reyes Católicos con Arjona. El inmueble se encuentra en la confluencia de la calle Reyes Católicos con Arjona.

El inmueble se encuentra en la confluencia de la calle Reyes Católicos con Arjona. / José Ángel García

La Gerencia de Urbanismo ha concedido una licencia de obras para reformar el histórico pabellón de la Asociación Sevillana de Caridad para poner en funcionamiento una escuela social de hostelería y un restaurante. El proyecto para reabrir un inmueble que lleva varios años cerrado cuenta con el visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico.

Al contar la edificación con la calificación de Suelo de Interés Público y Social (SIPS), el proyecto que fue presentado hace más de dos años y medio en la sede de la Gerencia contempla –para cumplir con la normativa urbanística– que el 80% de la parcela sea dedicada a la escuela social de hostelería. El resto será para un restaurante que se ubicará en la planta baja del edificio que se encuentra en la confluencia de la calle Reyes Católicos con Arjona.

La solicitud de licencia de obra fue realizada en febrero 2017 por la empresa Pentágono Triángulo S. L. (creada en junio de 2016 por el empresario David Cebolla). En el proyecto arquitectónico se detalla que la planta primera será utilizada para que la escuela de hostelería imparta cursos a los alumnos interesados en el mundo culinario. De noche, esa zona pasará a formar parte de un restaurante que tendrá aproximadamente 200 metros cuadrados si se suma la planta baja.

El promotor pretende la venta de productos elaborados en la propia escuela de hostelería de forma que sirva de soporte económico a la actividad principal. En cualquier caso, el uso de restaurante cesaría en caso de que desapareciese el de escuela de formación. Los trabajos proyectados han tenido en cuenta el nivel de protección que tiene el edificio según el plan general (grado B), así como el hecho de que se encuentra afectado por el entorno del Almacén de Maderas de Rey, edificación declarada Bien de Interés Cultural.

El uso de restaurante cesaría en el caso de que desapareciese el de escuela de formación

La Asociación Sevillana de Caridad seguirá contando con su sede en una esquina de un inmueble que fue habitado también en los últimos años por Caja España de Inversiones, entidad que realizó varias reformas. El pabellón es una construcción de riguroso ladrillo visto para la Asociación Sevillana de Caridad, que Aníbal González realizó entre 1912 y 1914 en la intersección de las calles Reyes Católicos y Arjona (junto al Puente de Triana). Eran los años del triunfo del regionalismo a través del neomudéjar, que ya estaba apareciendo en estos momentos en alguna de sus construcciones más emblemáticas, incluido monumentales, y que en este caso se muestra mucho más sobria y austera.

Al contrario de lo que se le supone al arquitecto sevillano, el pabellón de la Caridad reduce al mínimo sus alardes ornamentales. Apenas elementos cerámicos como remates. En el frontal, la rejería de las ventanas y puertas, reduciendo su adopción del estilo neoárabe al inevitable ladrillo, puesto que ni siquiera los huecos de ventanas y puertas se prestan a la vistosidad de la arquería, sino que se inclina por las líneas rectas. El arquitecto Aníbal González construyó la primera planta del edificio en 1917 y desde entonces fue sede de la Asociación Sevillana de Caridad. En 1937 un discípulo del arquitecto realizó la segunda planta, siguiendo las líneas del maestro.

La Asociación Sevillana de Caridad se creó con el objetivo de extinguir la mendicidad en Sevilla. El proyecto fue presentado ante el Ayuntamiento en noviembre de 1899. Su fin era mejorar las condiciones de las clases más pobres e indigentes con la asistencia mediante el auxilio material y moral a los necesitados. La asociación contaba para su sostenimiento con las cuotas mensuales de los asociados, donativos en metálico o en especie, la ayuda del Consistorio y las limosnas del cepillo conseguido en la vía pública.

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