Juicio de las oposiciones de la Policía Local

El sobrino, el 'cuñado' y el hijo

  • Varios familiares de mandos de la Policía Local que aprobaron las oposiciones niegan que tuvieran acceso a los exámenes ni que conocieran a los miembros del tribunal antes de las pruebas

La sala de vistas en la que se celebra el juicio de las oposiciones. La sala de vistas en la que se celebra el juicio de las oposiciones.

La sala de vistas en la que se celebra el juicio de las oposiciones. / Belén Vargas

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El juicio por el presunto amaño de las oposiciones de la Policía Local ha entrado este viernes en una de las fases más esperadas, con las declaraciones de los acusados que son familiares de mandos del cuerpo. Han declarado seis personas, entre las que están el sobrino del superintendente Gabriel Nevado, el hermano de la amiga íntima del superintendente Juan José García (a quien los acusaciones califican de su compañera sentimental) y el hijo de un subinspector.

Los seis acusados que han prestado declaración este viernes lo han hecho respondiendo sólo a las preguntas de sus abogados. Todos han negado que conocieran previamente a ningún miembro del tribunal, que tuvieran acceso previo a las preguntas o respuestas de los exámenes, y que estudiaron en academias y siguiendo los consejos de distintos preparadores de supuestos prácticos.

Los seis han coincidido en que durante el examen era fácil copiar, puesto que los aspirantes estaban "atrincherados" en las aulas de la Facultad de Derecho y se "oían murmullos, cuchicheos, algún opositor se giró a mirar el examen del que estaba al lado y otros tenían los teléfonos móviles debajo de la mesa". Con esta estrategia las defensas pretenden argumentar que el examen pudo copiarse por la escasa vigilancia que había en las aulas, pero no porque los opositores dispusieran del mismo antes.

Escasa relación con la familia

El sobrino del superintendente Gabriel Nevado ha asegurado que no mantenía mucha relación con éste antes de ingresar en el cuerpo, ya que él residía en Córdoba con su familia mientras su tío trabajaba en Sevilla. "Ahora la relación ha mejorado, pues hemos coincidido más y hemos hablado en determinadas ocasiones", ha expuesto este agente, que también tiene varios familiares en la Policía Local de Córdoba. 

Su primo, hijo de un oficial de esta ciudad, se presentó con él a las oposiciones de Sevilla pero suspendió el supuesto práctico. "Yo tenía claro que quería ser o policía local de una capital de provincia o policía nacional. Me presenté tres veces a este cuerpo. Yo me presenté en Sevilla porque mi novia de entonces era sevillana y para mí suponía un caramelo estar aquí".

Este acusado ha explicado que no conocía a ninguno de los opositores, aunque ha admitido que tras coincidir con algunos en varias pruebas oyó "habladurías" sobre los que iban mejor preparados, entre los que hay algunos de los acusados en este juicio, que se sigue en el juzgado de lo Penal número 10 de Sevilla.

Otro de los acusados que ha declarado es el hermano de la que los investigadores consideran novia del superintendente Juan José García. Este agente ha asegurado que no mantenía ninguna relación con su hermana antes de las oposiciones, "por motivos familiares".

Juan José García era el presidente del tribunal de las pruebas de acceso y es uno de los principales acusados en esta vista. Este opositor ha negado de forma contundente y reiterada que viviera entonces en la casa de su hermana, que también es policía local de Sevilla.

Problemas con la Gepol

Por su parte, el hijo de un subinspector del cuerpo ha detallado que tanto él como su padre tuvieron varios problemas con la Gepol, el grupo que investigó el presunto amaño de las oposiciones. La Gepol investigó al padre hasta en tres ocasiones, casos que fueron todos archivados, mientras que uno de los componentes de la unidad lo denunció a él por amenazas.

Esta denuncia también fue archivada. Ocurrió, según su testimonio, un Viernes de Dolores, mientras el agente de la Gepol estaba en Bellavista y aseguró que este policía le había hecho con la mano el signo de una pistola y se había pasado el dedo por el cuello. El acusado pudo demostrar que ese día estaba de servicio en la procesión del Cristo de la Corona, en la Catedral, y la denuncia se archivó.

El juicio continuará el próximo martes 9 de octubre con la declaración de otros doce acusados, entre los que se encuentra el hijo del presidente del Sppme en Sevilla, Manuel Bustelo.

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