Estación de autobuses Plaza de Armas

Réquiem por el mayor mural de Sevilla

El niño durmiendo y el ángel que lo cuida, dos de las figuras centrales del mural, que han sido vandalizadas con pintadas.

El niño durmiendo y el ángel que lo cuida, dos de las figuras centrales del mural, que han sido vandalizadas con pintadas. / Juan Carlos Vázquez

Tres de los autores que pintaron el mayor mural de Sevilla, el enorme grafiti del niño dormido que sueña con Sevilla que decora la fachada trasera de la estación de autobuses Plaza de Armas, lamentan que tenga que desaparecer con la reforma del edificio promovida por la Consejería de Fomento de la Junta, aunque son conscientes de que cada 10 o 15 años los murales suelen renovarse o restaurarse salvo que se aplique a las paredes un tratamiento especial que cuesta caro. Por encima de todo, coinciden en el deseo de que ese enclave de entrada a Sevilla se mantenga como un lugar reconocido, artístico y de vanguardia de la ciudad.

Bonim, Ome y el Niño de las Pinturas coinciden en que se conserve esta vista de Sevilla

Aquel mural fue posible gracias a Microlibre Producciones con la colaboración del Ayuntamiento de Sevilla. El objetivo era mejorar la estética de la estación Plaza de Armas. También se pintó el entorno de la segunda pista de skateboard que se encuentra detrás, junto al río, por iniciativa del Instituto de Deportes, con la colaboración de Microlibre, y con el fin de eliminar el vandalismo que pudiera surgir con pintadas ilegales.

Hemos hablado esta semana con varios de los artistas sevillanos que pintaron parte de aquel mural: Bonim, Ome y El Niño de las Pinturas. Bonim, alias Manu, nacido en Vitoria en 1982 y con más de 20 años viviendo en Sevilla, señala la importancia que tuvo para ellos contribuir al mural más grande hecho en Sevilla.

El ángel que cuida al niño, en la fachada trasera de la estación Plaza de Armas. El ángel que cuida al niño, en la fachada trasera de la estación Plaza de Armas.

El ángel que cuida al niño, en la fachada trasera de la estación Plaza de Armas. / Juan Carlos Vázquez

"Para nosotros fue algo bonito e importante aportar de esa forma a la ciudad. Lo hicimos siendo chavales que estábamos emergiendo profesionalmente en ese momento, el lugar que se eligió era muy interesante porque se ha convertido en un sitio de la ciudad reconocible y tuvo gran repercusión a nivel nacional. Ha durado 10 años hasta que han pintado encima dos o tres descerebrados", se queja Bonim.

Y apuesta decididamente por conservar este lugar como lo que que ha sido, aunque el antiguo tenga que eliminarse por el mal estado de la pared. "Nos hubiera gustado restaurar el mural. Muy a nuestro pesar el edificio hay que mantenerlo, la pared parece que está en mal estado y el mural que hay ahora tendrá que desaparecer. Sería muy guapo mantener ese espacio tan visual que tiene la entrada a la ciudad con un mural nuevo, más actual y de vanguardia, con un proyecto nuevo, pero que no se pierda ese lugar", defiende el artista vitoriano afincado en Sevilla.

Bonim explica que las grandes ciudades europeas están apoyando acciones y eventos de este tipo que tienen que ver con pintar murales en lugares destacados: bloques de edificios, comunidades de vecinos, o como publicidad para marcas. 

El grafitero Ome, cuya identidad es Marc Corvillo Pacheco (Girona, 1977), cuenta que durante años ha estado vin¡endo a Sevilla con frecuencia a participar en trabajos en la calle y el gran mural de Sevilla de la estación Plaza de Armas ha sido, en su opinión, el que más ha durado, más repercusión ha tenido, el que más se ha conservado de todas las obras en las que ha intervenido. Por eso también reclama que este espacio se mantenga como el punto de encuentro que es y como un lugar para el turismo de grafitis, aunque haya que renovarlo.

Una vista general de la trasera de la estación. Una vista general de la trasera de la estación.

Una vista general de la trasera de la estación. / Juan Carlos Vázquez

"Lo dimos todo en ese mural. Fue un placer juntarnos para hacerlo. Creo que sería bueno renovarlo con un nuevo proyecto con cara y ojos que ofrecer a la ciudad, que se mantenga como un lugar para el turismo de grafitis que tanto se está haciendo en muchos municipios para atraer visitas. Los grafiteros aportamos, no restamos a los espacios", recalca Ome.

Este gironés lleva 30 años ejerciendo como artista y actualmente da talleres a los chavales de instituto y trabaja como ilustrador por encargo. Señala que aprendieron el oficio pintando muros en las calles, que se han convertido en emprendedores que han salido adelante aun cuando en sus comienzos no había estudios del arte en el muro y que no les falta trabajo.

El Niño de las Pinturas (Raúl) comparte la opinión de sus compañeros de que la parte trasera de la estación "hay que conservarla como espacio artístico porque durante estos años se ha convertido en un punto de referencia de la ciudad". El artista añade que este enclave es, además, una entrada a la ciudad y se ha transformado en una vista de Sevilla que convivía perfectamente en armonía con la vista del puente de los toldos y con la vista de los demás elementos de la zona.
Hay pintadas también sobre los elementos florales del conjunto. Hay pintadas también sobre los elementos florales del conjunto.

Hay pintadas también sobre los elementos florales del conjunto. / Juan Carlos Vázquez

El niño que duerme y sueña con Sevilla

Los artistas que hicieron el mural de Sevilla hace una década están en la actualidad muy cotizados y algunos se dedican a diseñar creaciones para grandes marcas (ropa, bebidas, etc). "Nuestras vidas profesionales han evolucionado bastante en parte por los trabajos que hicimos pintando en la calle, como el de Sevilla", señala Bonim, que añade que algunos de ellos han estudiado Bellas Artes.

El mural de Sevilla "contaba una historia y dentro tenía cachitos de Sevilla que provocaban en el espectador un pensamiento, una opinión y que le dieran sentido a ese trabajo", relata Bonim. Raúl, más conocido como El Niño de las Pinturas (@ninopinturas), dibujó al niño que duerme soñando con Sevilla. Es de Granada y acaba de recoger en un libro su trabajo de 15 años de grafitis. Logan, que hizo al ángel que cuida del niño dormido, es un tatuador de los más conocidos y hace diseños para firmas de ropa. Edu se encargó de pintar a la gitana-sevillana que está arriba a la derecha de niño, mientras Bonim y Ome (Marc) se encargaron de los elementos ornamentales que dan sentido a las figuras centrales: flores, farolillos, naranjos, etc.

Puede ver el vídeo de la ejecución del mural de Plaza de Armas pulsando aquí

Respuesta oficial de la Junta

Desde la Consejería de Fomento de la Junta, como administración responsable de la inminente restauración que se acometerá en la estación de autobuses Plaza de Armas, los técnicos encargados del proyecto son partidarios de renovar el espacio y posteriormente realizar otro proyecto de muralismo en esta misma fachada trasera, según ha podido saber Juanjo Laguna, responsable de Microlibre Producciones.
Sin embargo, lamentablemente la decisión final y oficial depende de los responsables políticos de la consejería, que no dicen nada sobre la posibilidad de hacer un mural nuevo y recalcan sobre el mural actual que "cuando empiece la obra se analizará cómo está el ladrillo y se verá si se puede dejar todo, parte o nada".  
La parte más cercana al skate park también tiene pinturas vandálicas. La parte más cercana al skate park también tiene pinturas vandálicas.

La parte más cercana al skate park también tiene pinturas vandálicas. / Juan Carlos Vázquez

Sobre Microlibre Producciones

Con su proyecto Graffiti in Heaven, Microlibre ha promovido gratifis en Sevillaen instalaciones de Emasesa (Wall Art 2007 y dos autobuses de Emasesa), IMD Barrio de Begoña y Bellavista, estación de autobuses de Plaza de Armas y skate park, y Polígono Sur (Año Murillo 2017).

En  2005, Microlibre comenzó su andadura en el sector cultural de Sevilla con la apertura de La Sala Microlibre, cuyo objetivo era crear la primera sala de conciertos especializada exclusivamente en la difusión de la cultura Hiphop y dar cabida a los nuevos grupos emergentes de este movimiento urbano, para poder llegar a ser el epicentro del rap en la ciudad.  

Otro tramo del mural con pintadas. Otro tramo del mural con pintadas.

Otro tramo del mural con pintadas. / Juan Carlos Vázquez

Dado que Sevilla es una de las mayores canteras del rap nacional y que la escuela de esta ciudad ha dado grandes artistas al mundo del hip-hop, Microlibre quería ofrecer a sus cientos de aficionados un espacio común donde poder reunirse, escuchar música en directo u observar pinturas murales, así como asistir a eventos culturales de esta temática.

En aquellos años, la Sala Microlibre acogió a diferentes cantantes del hip-hop del panorama nacional e internacional y a reconocidos grafiteros como Bonim, Ome, Ed, Sex, Logan y el Niño de las Pinturas, convirtiéndose así en cuna de verdaderos artistas.

En la actualidad, Microlibre cede su Sala (ahora llamada Fanatic) a todo tipo de actividades culturales que hacen de esta sala un lugar abierto a la cultura contemporánea. Su programación semanal es variada y contempla todo tipo de públicos.

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