La incertidumbre por el retraso de las listas del MIR inquieta a los aspirantes sevillanos: "Este ruido de fondo no ayuda"
El aplazamiento de la publicación de los listados definitivos a sólo nueve días del examen y la falta de información oficial generan estrés y preocupación entre los opositores, que deben continuar su preparación en plena recta final
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A once días del examen MIR, en muchas bibliotecas y academias de Sevilla el silencio pesa más de lo habitual. No es sólo el repaso contrarreloj de las últimas especialidades ni el cansancio acumulado tras meses de estudio intensivo. Es, también, la incertidumbre administrativa la que se ha colado en la recta final de los aspirantes, después de que el Ministerio de Sanidad haya retrasado al 15 de enero la publicación de las listas definitivas de admitidos, apenas nueve días antes de la prueba.
Entre los opositores sevillanos afectados, la sensación general es la de estar afrontando una situación inédita. Acostumbrados a que el proceso administrativo estuviera resuelto con mayor margen, este año se encuentran estudiando sin la confirmación oficial de que podrán sentarse el día 24 de enero en su mesa de examen. "El MIR es, sobre todo, un reto mental", coinciden varios aspirantes consultados por este periódico. "Lo más duro es tener que estar al cien por cien todos los días, y este ruido de fondo no ayuda", apostillan.
El retraso ha encendido las alarmas de organizaciones profesionales. El Sindicato Médico Andaluz (SMA) ha denunciado el "caos organizativo" que está marcando el proceso del examen MIR 2026, subrayando que esta situación genera "ansiedad e incertidumbre" entre miles de aspirantes. Según el SMA, "los retrasos injustificados en la publicación de listas, los errores generalizados en el baremo académico, la falta de transparencia en la gestión administrativa y la adopción de decisiones antes de cerrar las fases obligatorias del procedimiento podrían comprometer incluso la seguridad jurídica del proceso".
La noticia del nuevo retraso no llegó por un comunicado oficial ni por un aviso directo del Ministerio. Los aspirantes se enteraron, una vez más, casi de manera informal. Alguien detectó un cambio de fecha al entrar en la web de Sanidad y lo compartió con el resto. Donde antes figuraba el 7 de enero, apareció el 15. Según los aspirantes, "sin explicaciones y sin notificación previa". Para muchos, fue un jarro de agua fría añadido a un calendario ya apretado.
El retraso se suma a una cadena de plazos ajustados. La lista provisional se publicó a mediados de diciembre, con más de un mes de demora respecto al año anterior, y el periodo de subsanación de errores se cerró el 2 de enero, en plenas fiestas navideñas. Desde entonces, los aspirantes viven pendientes de un trámite que puede resultar decisivo. Errores en el baremo académico, problemas con las tasas o con la validación del título pueden dejar fuera del examen a última hora.
Ese temor, aunque no paraliza, sí acompaña. "Intentas sacarlo de la cabeza, porque no te queda otra", explican los alumnos. Apuntan que, pese a todo, el plan de estudio no cambia. "Nuestra jornada empieza antes de las ocho de la mañana y se alargan hasta la noche, repasando una o incluso dos especialidades al día", afirman. "Romper la rutina", aseguran, sería "lo peor" después de tantos meses de esfuerzo. Aun así, reconocen que la incertidumbre desgasta.
El Ministerio de Sanidad ha atribuido la demora a problemas técnicos derivados del nuevo sistema de gestión del proceso, que ofrece "mayores garantías" pero ha ralentizado la tramitación. Mientras tanto, los rumores han circulado entre los aspirantes. "se escucha de todo, como posibles retrasos del examen, recursos judiciales o cambios de última hora", sostiene el grupo entrevistado. Aunque Sanidad ha confirmado que la fecha del 24 de enero no se modificará, hasta que no se publique la lista definitiva muchos no terminan de respirar tranquilos.
Pese a todo, entre los opositores sevillanos prevalece una mezcla de resignación y confianza. La mayoría asume que el examen se celebrará según lo previsto y que la situación se resolverá a tiempo. Pero no ocultan el malestar por la falta de información. "Esperamos que sean conscientes de la presión a la que estamos sometidos"”, señalan, recordando que no sólo afecta a los médicos, sino también a quienes se presentan a EIR, PIR o FIR.
En esta recta final, la vida personal queda en segundo plano. Dormir bien, hacer algo de deporte y llegar al final del día con la sensación de haber cumplido se convierten en pequeños objetivos diarios. Sevilla, con cientos de aspirantes repartidos entre academias y casas, vive los últimos días antes del MIR estudiando como si todo dependiera del examen, mientras esperan que la administración confirme, por fin, que podrán hacerlo.
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