Sevilla

Los taxistas deciden hoy si levantan la huelga tras las promesas de Fomento

  • El sector tiene previsto celebrar una nueva asamblea el mediodía de hoy en Santa Justa El paro tiene un coste superior al millón de euros para los profesionales que lo secundan

La manifestación del taxi el pasado viernes, por el Paseo de Colón. La manifestación del taxi el pasado viernes, por el Paseo de Colón.

La manifestación del taxi el pasado viernes, por el Paseo de Colón. / Mariano Valladolid

Los taxistas de Sevilla deciden hoy si levantan la huelga indefinida que mantienen desde el pasado fin de semana o, si por el contrario, continúan adelante con el paro. Para ello están citados a las doce del mediodía en la explanada de Santa Justa, donde volverán a celebrar una asamblea similar a la que mantuvieron el lunes.

El resultado de esta reunión dependerá en gran medida de la decisión que tomen los taxistas de Barcelona, cuya movilización fue seguida por sus compañeros de todas las grandes ciudades de España, en algunos casos, como el de Sevilla, de manera espontánea y sin que ninguna asociación organizara las protestas. Si los taxistas de Barcelona levantan su huelga y atienden a la petición del Gobierno, probablemente los profesionales sevillanos se decanten por volver al trabajo.

La huelga del taxi de Sevilla se prolonga ya durante cinco días y, obviamente, está teniendo un coste económico para los taxistas. Muchos de ellos consideran que han de hacer este esfuerzo porque están ante un todo o nada, ante la posibilidad de demostrarle al Gobierno central que el sector está unido, por encima de las rencillas internas que pueda haber en cada ciudad. Que de hecho en Sevilla las hay, como ha quedado demostrado precisamente en esta crisis, cuando numerosos conductores decidieron iniciar la huelga sin esperar a que hubiera una convocatoria formal de las asociaciones mayoritarias del sector, que no tuvieron más remedio que unirse a los paros para no enfrentarse a la mayoría.

Así lo hizo, por ejemplo, Solidaridad del Taxi, que controla en exclusiva la parada del aeropuerto de San Pablo, la más rentable económicamente de la ciudad. Los taxistas del aeropuerto pararon el lunes, dos días después que el resto de sus compañeros, y tras uno de los fines de semana más jugosos del año en la terminal aérea, que coincidía con el cambio de turno de las vacaciones. En el caso de la otra asociación mayoritaria, la Unión Sevillana, su presidente, Fernando Morales, pasó el fin de semana en la playa y no quiso regresar a la ciudad, algo que le afearon sus propios compañeros en la asamblea del lunes.

Al margen de estos desencuentros, lo cierto es que la huelga tiene un perjuicio económico para el sector, que puede rondar el millón de euros. Estas cifras son una estimación elaborada por este periódico en base a una serie de consultas entre los profesionales del gremio. Aunque cada taxista tiene una carga de trabajo distinta y hay quien decide estar más horas en la calle para incrementar las ganancias, los trabajadores de este sector suelen obtener entre 120 y 140 euros de media de ingresos diarios. Así, si se tiene en cuenta que el paro se prolonga ya cinco días, cada taxista ha dejado de ingresar ya como mínimo 600 euros.

En Sevilla hay algo más de 2.000 taxis, de los que aproximadamente 350 están trabajando prestando los servicios mínimos cada día (divididos en dos turnos de doce horas cada uno con unos 175 taxis). Es decir, cada jornada de huelga es secundada por entre 1.600 y 1.700 conductores. Hay que tener en cuenta que una parte de la flota puede estar de vacaciones.

En cualquier caso, si se multiplican los 600 euros por los 1.700 taxistas que secundan a diario la huelga, resulta una cifra superior a los 200.000 euros diarios. Si se vuelve a multiplicar esta cantidad por los cinco días que se prolonga ya el paro, el coste que está suponiendo esta medida de presión para los taxistas supera ya el millón de euros.

Hasta la hora de cierre de esta edición, la huelga ha estado marcada en Sevilla por la absoluta tranquilidad y la ausencia de incidentes en las calles. Los taxistas se manifestaron el viernes por la noche, en una caravana improvisada que recorrió las principales avenidas de la ciudad y llegó hasta el aeropuerto de San Pablo y Santa Justa. Durante el fin de semana celebraron dos asambleas en el estadio de la Cartuja, pero no se ha registrado ningún episodio violento como sí ha ocurrido en otras ciudades, como es el caso precisamente de Barcelona.

En Sevilla, durante estos días, han funcionado unos servicios mínimos de en torno el 10%, en los que se ha dado prioridad a las paradas de los hospitales y a todas aquellas personas con enfermedades, movilidad reducida, discapacidad o mujeres embarazadas que necesitaran un taxi para sus desplazamientos. En muchos de estos casos ni siquiera se les ha cobrado la carrera.

Tampoco se ha registrado ningún incidente con los coches de la empresa Cabify, que han prestado su servicio habitual en la ciudad sin problemas. Los taxistas son conscientes de que se juegan mucho en esta medida de presión y que no pueden permitirse que se repitan escenas como la ocurrida en Barcelona, en la que un grupo de profesionales del sector asalta un coche con licencia VTC en el que viaja una familia con una niña pequeña.

De hecho, una de las consignas que se han repetido los trabajadores en los miles de mensajes de telefonía móvil que han corrido estos días por sus terminales es la de la buena imagen que el sector necesita para que la ciudadanía esté de su parte.

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