Un técnico de ambulancia denuncia que le tratan como "enfermedad común" un accidente laboral
El empleado sufrió lesión lumbar durante el traslado de un paciente y la mutua tramitó el alta un mes y medio después al achararlo a una "enfermedad neurológica"
El sector reclama el reconocimiento de lesiones musculoesqueléticas como enfermedad profesional
Controversia en Sevilla por la dotación de ambulancias
Que un técnico de emergencias sanitarias sufra una lesión musculoesquelética al cargar con un paciente durante uno de los múltiples traslados en ambulancia que hace a diario parece, a todos luces, un accidente laboral aunque, lamentablemente, existen excepciones.
Es lo que le ocurrió a un empleado de una empresa de transporte sanitario programado en Sevilla, que sufrió una lesión lumbar en la parte baja de la espalda, con afectación a las piernas, cuando bajaba de su domicilio a un paciente de unos 100 kilos con una amputación de pierna por una escalera. La mutua, aunque reconoció inicialmente el accidente laboral, con diganóstico de espamos musculares, mes y medio después, con la lesión aún persistente, consideró que el padecimiento del empleado respondía a “una lesión neurológica o de otra causa”, no directamente laboral, y le ha derivado a la sanidad pública, donde se le ha tramitado la baja por “enfermedad común”.
El técnico, con 39 años de experiencia y siendo este su primer accidente de trabajo, se niega a aceptarlo y ha reclamado ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Mientras espera respuestas, las secuelas de su lesión le mantienen de baja médica por el sistema de sanidad pública, añadido a que la medicación que recibe, con relajantes musculares, le impiden desarrollar su trabajo, que incluye la conducción de ambulancias. Denuncia que las mutuas "no están para los trabajadores" y lamenta que intenten dar de alta "lo más rápido posible".
El empleado, que prefiere mantenerse en el anonimato, asegura que su caso no es único y que, recientemente, otro compañero ha sufrido una experiencia similar con una lesión de rodilla. Ante esta circunstancia, representados por la Plataforma de Técnicos de Emergencias Sanitarias de Andalucía, Platesa, un grupo de técnicos de ambulancia denuncia las difíciles condiciones laborales a las que se enfrentan, marcadas por la falta de reconocimiento de su categoría profesional, la escasez de personal en los servicios y los problemas para que las mutuas de accidentes de trabajo reconozcan sus lesiones como laborales. Esta situación no solo afecta a su salud y economía, sino que también pone en riesgo la seguridad de los pacientes.
"Es una doble injusticia. Por un lado, sufrimos lesiones por el propio trabajo y, además, se nos obliga a asumirlas como si fueran dolencias comunes. Ni las mutuas ni la Seguridad Social están cumpliendo la ley", afirma David Orihuela, presidente de Platesa.
Una de las principales reclamaciones es la falta de personal adecuado en las ambulancias, especialmente en la red de urgencias y en el servicio programado. "A menudo, los técnicos trabajan solos", lamentan desde la asociación. "Esta situación es peligrosa cuando deben manipular o trasladar a personas con problemas de movilidad o personas inconscientes. Un técnico solo no puede manejar a un paciente de gran peso o garantizar la seguridad de un paciente inconsciente que podría broncoaspirar durante el traslado al no ir nadie vigilándolo mientras se conduce", añaden.
El problema de fondo, según los técnicos, es la falta de reconocimiento de su categoría profesional a nivel nacional, a pesar de tener una formación de dos años de grado con 21 funciones definidas, un nivel formativo superior incluso al de otros países europeos. Aunque algunas comunidades autónomas sí lo tienen recogido, a efectos de jubilación o accidentes laborales, no se les reconoce como tales. Esto se atribuye a un sistema diseñado en los años 90, que "se ha quedado obsoleto".
Desde Platesa aseguran que ha solicitado a la Consejería de Salud que la categoría profesional sea incluida en los pliegos de condiciones de las empresas que gestionan los servicios de los técnicos de emergencias que están externalizados. "Hay esperanza en una próxima sentencia judicial en Granada, derivada de una denuncia similar, que podría obligar a la Administración y empresas a reconocer la categoría profesional creada a nivel nacional", remarcan desde la asociación.
Además de los problemas de personal y reconocimiento, los técnicos denuncian que se les asignan tareas que no les corresponden, como entrar en los hospitales a recoger a los pacientes del servicio programado en lugar de que los celadores los bajen a la puerta. "Esto les obliga a dejar el vehículo desatendido y no forma parte de su misión, sino de la del celador", aseguran.
"Las condiciones actuales generan un gran riesgo de lesiones para los técnicos y, en caso de que algo salga mal, pueden enfrentarse a problemas legales y cuestionamientos sobre sus acciones, especialmente si realizaron tareas que no debían hacer solos o sin el equipo adecuado", sentencian.
La asociación ha iniciado una campaña para recopilar testimonios de técnicos de emergencias sanitarias andaluces con lesiones ignoradas o mal clasificadas. El objetivo es remitir un informe conjunto al Parlamento de Andalucía, al Defensor del Pueblo Andaluz y a los grupos parlamentarios.
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