Venezolanos en Sevilla "No venimos en patera, pero somos refugiados"

  • La población de Venezuela que reside en Sevilla ha crecido un 30% en siete años

  • Varios miembros de esta comunidad relatan cómo viven la situación de su país

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“Como no llegamos en patera, no se creen que seamos refugiados”. Quien así habla es Natalia Romero, una venezolana que lleva diez años viviendo en Sevilla. Trabajaba en la primera televisión nacional que tuvo este país hasta que Hugo Chávez la cerró. La declararon enemiga de la patria. Su casa en la capital andaluza se ha convertido los últimos meses en una especie de ONG. Allí proporciona techo y comida a familiares y amigos que huyen de la situación de conflicto que sufre Venezuela. Una crisis humanitaria de la que, a juzgar por sus palabras, aún no se ha concienciado por completo la sociedad sevillana.

Al igual que Natalia, 1.214 venezolanos que residen en la ciudad hispalense viven con angustia la grave crisis que atraviesa su país. Este colectivo sólo supone un 2,5% de la población inmigrante de Sevilla. Se trata, en líneas generales, de extranjeros con un nivel económico medio-alto y con estudios universitarios. Sin embargo, su presencia se ha incrementado un 30% desde 2010. La mayoría de ellos emigró durante los primeros años de Chávez en el gobierno.

Algunos son descendientes de españoles que se fueron a Venezuela hace décadas y allí hicieron fortuna. Pronto se convirtieron en enemigos “prioritarios” para el mandatario populista. Toda la prosperidad lograda podría venirse abajo. Se sentían amenazados. Huyeron de aquellas tierras y llegaron a España.

Sueñan con volver algún día. Un anhelo a largo plazo, pues las condiciones actuales les invitan a ser escépticos. Mantienen, eso sí, un hilo de esperanza. Todos confían en que la situación volverá a la normalidad. Que Venezuela será, otra vez, aquel país democrático, libre y próspero. Pero para que esto ocurra, han de cambiar muchas cosas. Entre ellas, que se garanticen unas elecciones en igualdad de condiciones, ya que cinco millones de venezolanos –repartidos por el mundo– no están censados al ser declarados traidores a la patria. Se trata de los principales activistas de la oposición a Nicolás Maduro. Por tanto, de convocarse unos comicios, existiría una clara desventaja.

Los venezolanos exiliados exigen que las ONG los traten como refugiados, al igual que ocurre con los sirios o los que llegan de África

Pero también resulta de vital importancia dar a conocer la persecución que sufren muchos de sus compatriotas que aún residen en uno de los países con mayor riqueza petrolífera. “Desde 2014 hemos tenido más de 14.000 detenciones ilegales. Hay 1.135 presos políticos”, asegura una de las participantes en un encuentro de venezolanos celebrado recientemente en la Fundación Madariaga. En esta cita se dejó clara la necesidad del apoyo internacional. “Están matando a nuestra gente en las cárceles”, exclamaba otro de los asistentes, quien abundaba en que 90 personas al día mueren en el estado caribeño por falta de comida y medicinas.

Por tal motivo, esta comunidad inmigrante pide a las ONG que atiendan a todos los que huyen de aquel país como refugiados, al igual que ocurre con los sirios o los que llegan desde África. “Allí se está sufriendo una crisis humanitaria en una población que no está acostumbrada a emigrar”, incide Natalia Romero, quien como tantos otros compatriotas sueña con volver a pisar el suelo de un país libre y seguro.

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