Espanyol-Sevilla | Jugadores, uno a uno Caparrós reordena desde la medular

  • Caparrós dispone un 4-4-2 con Banega en la derecha y Gonalons al eje

Gonalons, clave en el nuevo ordenamiento táctico, conduce el balón. Gonalons, clave en el nuevo ordenamiento táctico, conduce el balón.

Gonalons, clave en el nuevo ordenamiento táctico, conduce el balón. / Xavier Bonilla / Europa Press

Era bastante obvio que Joaquín Caparrós iba a tirar de su manual para reordenar al Sevilla desde una lógica más adaptada a las cualidades de la plantilla. El utrerano optó por dotar de más fuerza y presencia a la medular, para lo que era necesario prescindir de uno de los tres centrales. Introdujo en el once titular a Gonalons y Amadou, desplazando a la derecha a Banega, que organizó el juego ofensivo desde el costado. Jesús Navas siguió como lateral, pero tuvo proyección durante la primera mitad, igual que Wöber.

El Sevilla notó esa mejor disposición en el campo, con un centrocampista específico como Gonalons en el eje ganando balones y distribuyendo y abriendo espacios con criterio y Amadou yendo a presionar, hacer coberturas y barrer en balones divididos.

Análisis Análisis

Análisis / Dpto. Infografía

Mientras tuvo fuerzas y con el marcador a cero, el Sevilla tuvo intensidad y verticalidad. Banega se apoyó en Jesús Navas y Ben Yedder para generar llegadas, mientras Promes percutía desde la izquierda. Al descanso podría haber ido por delante si Andre Silva hubiera tenido más determinación en el área. Paradójicamente, un penalti cometido sobre el luso decantó el partido. Y luego el equipo reculó, entre el cansancio, la presión del Espanyol y la nula aportación de los cambios. Pero aguantó el tipo.

Defensa

Con Gonalons y Amadou en el eje, el Sevilla ganó muchos balones divididos y, sobre todo, cerró pasillos y propició un repliegue ordenado. Amadou fue clave en las coberturas al costado derecho, tanto a Banega como a Jesús Navas, también saliendo a presionar. Mercado y Carriço mantuvieron la tensión, primero yendo a cruces a los desmarques de los puntas del Espanyol y luego repeliendo todo lo que llegaba al área ya con el Sevilla replegado. Jesús Navas no se complicó y Wöber cumplió, con algún despiste en la segunda parte. En general, el equipo defendió más en bloque, tanto en posiciones adelantadas como en el repliegue intensivo de la fase final, cuando le faltó salida y fue un frontón.

Ataque

Si el Sevilla fue simétrico y defendió en bloque, en ataque se desordenó adrede para que Banega tuviera libertad desde la derecha dejándole su pasillo a Jesús Navas. Promes, en su posición natural esta vez, llevó desequilibrio por la izquierda y Ben Yedder apareció por distintas zonas para empezar muchos ataques, pero faltó que Andre Silva fuera decisivo en alguna de las varias llegadas hasta el descanso. El Sevilla ya mereció haber obtenido rédito a su empuje antes de que, en una contra por la izquierda, Andre Silva sufriera penalti nada más pisar el pico del área. A raíz de ahí, el Espanyol reaccionó, adelantó líneas y el Sevilla se desfondó. Sin precisión, no fue capaz de salir apenas de la cueva, salvo en algún demarraje de Ben Yedder.

Virtudes

Un ordenamiento más lógico.

Talón de Aquiles

La falta de salida tras el 0-1.

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