Sevilla FC El PSG, otra revolución con foco en Nervión

  • El puente París-Sevilla puede activar la planificación si el club galo se decide a dar forma al interés en Sarabia y Ben Yedder

  • El Eibar sigue resistiendo por Joan Jordán

Sarabia y Ben Yedder celebran el gol en el Wanda Metropolitano (1-1). Sarabia y Ben Yedder celebran el gol en el Wanda Metropolitano (1-1).

Sarabia y Ben Yedder celebran el gol en el Wanda Metropolitano (1-1). / Emilio Naranjo / EFE

Comentarios 1

La lentitud en la planificación del Sevilla empieza a ser espesa. Ni un movimiento, ni de salida ni de entrada, en espera de que se haga oficial el acuerdo para el traspaso de Muriel, ha habido desde que hace dos semanas, antes de la presentación de Lopetegui, el club anunciara el fichaje de Diego Carlos, cuyo nombre únicamente fue vinculado al Sevilla en enero, meses atrás. El sigilo está siendo una de las piedras angulares de las gestiones de Monchi en su regreso a Nervión. Un sigilo que contrasta abruptamente con la cantidad de nombres vinculados al Sevilla, en una espiral que raya en lo absurdo. Otra, la necesidad de darles salida a los descartes de la revolución. Y otro pilar es la necesidad de hacer caja. Y ahí entra en escena el presunto interés del PSG en los dos mayores valores de mercado del Sevilla, Ben Yedder y Sarabia.

El Sevilla no puede embarcarse en una vorágine de fichajes sin antes cuadrar dos aspectos claves: el reparto de fichas, de piezas, y el ajuste presupuestario de costes y nóminas. En este sentido, la revolución que ha anunciado el presidente del Paris Saint-Germain puede producir un puente entre la capital gala y Sevilla, productivo para ambas partes. Porque de lo que ya queda poca duda es de que los grandes ingresos de Ben Yedder y Sarabia, ambos con beneficio casi neto por traspaso o cláusula de rescisión, financiarán la revolución que debe llevar a cabo Monchi. Y que no haya novedades ciertas, más allá de rumores, sobre esos dos ases en la manga del Sevilla también paraliza bastante el resto de operaciones.

De todo esto supo ayer el consejo de administración en una reunión ordinaria, en la que también estuvieron sobre la mesa otros asuntos, como la nueva campaña de abonos que el Sevilla va a presentar en los próximos días, con algunas novedades destacadas pero sobre la base de no tocar los precios de los carnés, salvo algunos ajustes menores.

Más enjundia tiene el posible nexo París-Sevilla. En una entrevista a France Football, Nasser Al-Khelaifi, presidente del PSG, ha desvelado sus planes de zamarrear toda la estructura técnica y de la plantilla con la llegada de Leonardo como director deportivo, "para verificar que el comportamiento individualista no afecta al grupo". Cuenta con Mbappe, es posible la salida de Cavani y se ha cansado de las veleidades de Neymar. "Necesitábamos un electroshock. Nos ha faltado carácter y autoridad a todos, a mí el primero", reconoció, anunciando un gran giro que pasa por más humildad y menos egoísmos:"No quiero más estrellas, en el mal sentido de la palabra. Tendremos magníficos fichajes, con una mentalidad ejemplar".

Y en esa revolución parisina es donde pueden entrar en escena Ben Yedder y Sarabia. La prensa gala asegura que ya ha habido contactos entre un subordinado de Al-Khaleifi y el agente del delantero sevillista para conocer sus deseos, su predisposición a formar parte de la revolución de París. Puede que sea una simple aproximación, o no sea más que un globo sonda. Pero que empiece a vincularse a Ben Yedder con el PSG desde Francia desbroza el camino de salida del franco-tunecino, que parece no tener vuelta atrás.

En similar situación se hallaba Sarabia, al menos hasta el desembarco de Leonardo. Thomas Tuchel, el entrenador del PSG, ya vio con buenos ojos tentar al madrileño el pasado mes de enero, aunque ahora debe consensuar con el ejecutivo brasileño el proyecto.

Entretanto, el Eibar sigue enrocado por Joan Jordán. Monchi ya sabía que Fran Garagarza es un duro negociador, cuenta con el sí del futbolista, pero limar las diferencias del traspaso está siendo un trabajo demasiado arduo...

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios