El factor Lukébakio, un vacío estival sin visos de solucionarse en invierno

Angustia sevillista por el nulo margen para fichar gol mientras no haya una venta, hoy muy improbable

El jugador que llegó para cubrir el vacío del belga, Alexis Sánchez, sigue renqueando por su desgastado físico, encadena tres meses sin marcar y sólo ha sido titular en la mitad de las jornadas

Alexis Sánchez se lamenta en el Real Madrid-Sevilla del pasado diciembre.
Alexis Sánchez se lamenta en el Real Madrid-Sevilla del pasado diciembre. / Juanjo Martín / Efe

En la primera vuelta del Sevilla de Matías Almeyda se han cumplido los temores de muchos sevillistas cuando Dodi Lukébakio tuvo que ser traspasado al Benfica lisboeta para ir aligerando los pesadísimos números rojos en la tesorería. Por el vacío que dejó el extremo belga, no cubierto con nadie de garantías debido a la pésima gestión de los dirigentes, se ha escapado buena parte del rendimiento ofensivo de un equipo que, hace justo un año, tampoco es que fuera una máquina de atacar de la mano de Xavi García Pimienta. Pero atesoraba tres puntos más que el equipo actual atravesado el ecuador del campeonato: 23 por 20.

Y si el Sevilla de la pasada campaña respiraba con holgura a mitad de la Liga (el hundimiento llegó luego, con esos 5 puntos de los 33 últimos que a punto estuvo de despeñarlo a Segunda), fue en buena parte gracias al factor diferencial de Lukébakio. Un rol que nadie ha asumido. Las penurias forzaron a Antonio Cordón a confiar en Alexis Sánchez, un delantero con mucha más historia y palmarés que fútbol y físico, que sólo ha sido titular en siete de las 19 jornadas y que lleva más de tres meses sin hacer un gol: desde aquel riguroso penalti que abrió la goleada 4-1 al Barcelona del 5 de octubre.

Alexis fue un apresurado parche de coste cero en traspaso que agitó la indignación de muchos sevillistas en el último día del mercado estival. Pero el panorama actual, con el mercado invernal ya abierto, no invita a un mayor optimismo: el Sevilla, sin ofertas potables y menos con Rubén Vargas en la enfermería, necesita vender para poder reforzar esa delantera que tan paupérrimo rendimiento ofreció en esos dos partidos en casa, ante Levante (0-3) y Celta (0-1) que tanta angustia ha inyectado en el Sevilla y su entorno.

Clave para García Pimienta

El vacío de Lukébakio se agranda. Reportó directamente al Sevilla de García Pimienta cinco puntazos por sus goles. En la jornada 9, hizo el tanto de penalti al Betis, único del derbi, por lo que dos puntos de los tres hay que apuntárselos a su cuenta. Dos jornadas después, llegó en Cornellá la exhibición del bruselense con aquellos dos golazos en la primera parte ante el Espanyol gracias al demoledor golpeo de su pierna izquierda (0-2). Otros dos puntos más a su cuenta.

Y ya en la jornada 15, Lukébakio volvió a ver portería en la visita de Osasuna al Ramón Sánchez-Pizjuán con otro golazo (porque el belga no hacía goles ordinarios en sus jugadas como sevillista) al hacer un gran control orientado en carrera de un pase lejano de Saúl para burlar la salida de Segio Herrera y restablecer la igualada final tras el tanto anterior de Budimir con la colaboración de Álvaro Ferlló. Un punto más que rescató el jugador procedente del Hertha Berlín para elevar a cinco los que aportó al Sevilla en la primera vuelta. Cinco de veintitrés.

En las jornadas 16 ante el Atlético de Madrid y 18 ante el Real Madrid, ambas en la capital española, Lukébakio volvió a ver puerta, pero ni su tanto en el Metropolitano ni el del Santiago Bernabéu sirvieron a los sevillistas para puntuar (4-3 ante los rojiblancos y 4-2 ante los merengues). Tampoco había valido de nada su gol en la jornada 2 ante el Villarreal en Nervión ya que Ayoze hizo el 1-2 final en el minuto 90.

Lukébakio le dio al Sevilla 5 puntos con sus goles en la primera vuelta, 7 en las primeras 20 jornadas

El belga cerró la primera vuelta de la Liga 2024-25 con 8 goles, una media muy apreciable para un delantero de un equipo como el Sevilla. Y además, en el primer partido de la segunda vuelta hizo el 1-2 de la victoria final en Montilivi ante el Girona con su mágico autopase ante un defensor y su definición preñada de calidad dentro del área, ya en el minuto 88. Elevó, pues, a 7 los puntos directos que dio a su equipo en las primeras 20 jornadas.

No obstante, el rendimiento de Dodi decreció de forma muy abrupta en su segunda vuelta, donde marcó dos tantos más, aparte del de Girona, ante Valladolid (el último del 0-4) y Rayo Vallecano (1-1, tras el gol inicial de Ratiu). Acabó el campeonato con 11 goles y le dio a su equipo 8 puntazos con sus dianas, pero tras ese certero tiro en Vallecas, encadenó las últimas 12 jornadas sin ver portería y jugando a un pobre nivel, lo que sin duda tuvo muchísimo que ver en el hundimiento del equipo que por poco lo lleva a dar con sus huesos en Segunda.

Como no le ha tomado el testigo nadie de los que ya estaban el año pasado en la delantera (Akor Adams a cuentagotas, Isaac Romero ni de lejos), más presión aún recae sobre las espaldas de Alexis Sánchez, que son anchas pero ya se resienten por la edad: el chileno cumplió el pasado diciembre 37 años y su concurso en Elche es una incógnita tras ausentarse de los entrenamientos de este jueves y el viernes. El tiempo está justificando la oleada de críticas a la cúpula sevillista y a Antonio Cordón por el decepcionante modo de cerrar el mercado estival con ese cambio de cromos entre Lukébakio y Alexis.

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