El Consejo de Enfermería dice que la enfermera de Rayan no era competente

Afirma que el informe tiene base "suficiente" para la investigación judicial depure responsabilidades. El director gerente del Gregorio Marañón asegura que el centro "cumple la normativa"

EP

MADRID, 29 de julio 2009 - 12:48

El presidente del Consejo General de Enfermería, Máximo González Jurado, afirmó que el Hospital Gregorio Marañón incumplió la normativa al enviar a una enfermera que no reunía las características necesarias para trabajar en la Unidad de Neonatología junto al bebé Rayán, que falleció a causa de un error en la suministración de la alimentación. González cree que el informe que han elaborado es "suficiente" para que la investigación judicial depure las responsabilidades que procedan, mientras que el director gerente del centro hospitalario, Antonio Barba, explicó que el Gregorio Marañón "cumple la normativa exquisitamente".

El informe elaborado por el Consejo General de Enfermería recoge que el Hospital Gregorio Marañón no debería haber mandado a la joven enfermera a la Unidad de Cuidados Intensivos de Neonatología en la que se encontraba Rayán, el bebé que falleció a causa de un error en la suministración de la alimentación, por que no tenía la "formación complementaria" que se requiere para estos casos.

Así lo explicó el presidente del Consejo, Máximo González Jurado, quien manifestó que entre otras normativas europeas y españolas, se encuentra una orden elaborada por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid en la que se cita cuáles son los requisitos que debe tener las enfermeras que trabajen en este departamento. Según la mencionada norma, Orden 577 de 2000, la Unidad de Cuidados Intensivos y de Cuidados Intermedios Neonatales está destinada al recién nacido con patología médico-quirúrjica "con compromiso vital que necesitan técnicas y cuidados especiales de forma continuada" y los trabajadores en ella deben ser diplomados de Enfermería con "experiencia en cuidados neonatológicos".

Por eso, el Consejo de Enfermería determina que la gerencia del centro incumple entre otras la normativa de la Comunidad de Madrid por enviar a la enfermera sin preparación necesaria. "No debió ser enviada a dicha unidad por parte de la supervisora al carecer de competencia y cualificación necesarios para ello", agregó. González recordó que es necesario un título de especialista que sólo puede obtenerse de dos modos: mediante un proceso de internado y residencia de una duración mínima de dos años o mediante un acceso excepcional con cuatro años de ejercicio o dos años y un curso de posgrado universitario de 200 horas.

El presidente del consejo continuó apuntando que en el caso del Gregorio Marañón se implantó un curso de cinco días de duración que "dista bastante de los dos años de experiencia que se requiere" y que "además, en el caso de la enfermera de Rayán, "no hay constancia" de que realizara dicha formación. Para cuidar bebés, declaró González, son necesarias competencias avanzadas y, según los expertos que elaboraron el informe, tanto la enfermera responsable de Rayán como la enfermera afectada por los hechos no son enfermeras de cuidados intensivos especializados. "No poseen competencias específicas para prestar cuidados especializados y, por tanto, no debieron recibir ni asumir ninguna responsabilidad en la Unidad de Cuidados Neonatales", continuó González quien recalcó que "ningún profesional de enfermería que no haya acreditado formalmente su competencia, podrá ser destinado a unidades asistenciales que requieran formación específica".

Depurar responsabilidades

Del mismo modo, González aseguró que el informe que han elaborado para esclarecer los que ocurrió con el caso del bebé Rayán tiene base "suficiente" para depurar responsabilidades. "Con este informe, va a tener base suficiente para que la investigación judicial se depuren las responsabilidades que procedan y de quien procedan", afirmó al tiempo que aseguró que desde el Consejo General de Enfermería van a estar a disposición de la justicia "para intervenir en cualquier momento".

En este informe, los representantes de los enfermeros indican con "claridad" que en el caso de Rayán, a su juicio, se han cometido tres fallos, dos en el sistema (gerencia y proceso de selección) y otro por parte de la enfermera, "que no ha cumplido con su responsabilidad", pues consideran que, según lo establecido en el código deontológico, la profesional debería haber rechazado el trabajo por no estar preparada para ello.

Barba: "El hospital cumple la normativa"

En cambio, el director gerente del Hospital Gregorio Marañón, Antonio Barba, negó que el centro sanitario incumpla la normativa en materia laboral. "Aquí se cumple la normativa exquisitamente, como en todos los hospitales de España prácticamente", declaró a RNE, donde aseguró no entender las acusaciones de la organización colegial de enfermería, ya que en el centro que dirige "los ratios de personal son los adecuados según las sociedades científicas, que dicen que tiene que haber una enfermera para cada 2-3 cunas". "Respecto a la experiencia que tienen que tener los profesionales de enfermería", agregó, "en nuestro hospital la cumplen estrictamente todos" y destacó que para que una enfermera vaya a una unidad de estas requieren una "experiencia anterior".

Respecto al caso concreto de la enfermera que supuestamente cometió el error, que según el informe del Consejo de Enfermería carecía de la preparación necesaria, Barba precisó que no tenía a su cargo ningún paciente. "Estaba precisamente formándose con dos DUE especializadas en eso. Había cuatro camas, con dos DUE y una auxiliar, con lo que cumplimos el ratio perfectamente, y esa profesional estaba familiarizándose, en su aprendizaje como un residente de cirugía o de medicina; exactamente igual", sentenció.

Barba no quiso pronunciarse sobre el hecho de que, según se ha explicado, fue la propia enfermera quien se ofreció a alimentar a Rayán después de que las responsables de la unidad tuvieran que concentrarse en una urgencia. "Ese tema está en el juzgado y el juez decidirá quién es responsable y quién no es responsable", dijo, pero añadió que se trata de "una enfermera diplomada y cualquier enfermera diplomada está capacitada para administrar una alimentación enteral, que es una cosa muy sencilla y no hace falta ninguna especialidad para ello".

Contra el gerente

El presidente del Consejo de Enfermería insistió en que Barba aseguró que en la Unidad estaba todo "perfectamente señalizado" y que, sin embargo, en el informe de la Comunidad de Madrid se recoge que la directora de enfermería dice que no es necesaria la identificación porque se distinguía que la leche es de color blanca. "Lo que hacemos es tratar de desmentir al director gerente" porque "hay una contradicción en los que dice".

A parte, González denunció que en todo este asunto tiene mucho que ver el sistema de selección de personal porque la "bolsa única establecida", pese a recoger aspectos de igualdad de condiciones, no permite la segmentación por competencias ni una valoración de los aspectos ineludibles "siendo la mera puntuación lo que prima a la hora de asignar un profesional a un puesto de trabajo".

Al igual que con otras especialidades como las urgencias hospitalarias se especifican estos requisitos, en el caso de unidades de neonatos, debe quedar reflejado en estas ofertas que se necesita a gente con los "conocimientos, habilidades y actitudes asociadas a las buenas prácticas". Además, esta Bolsa agrava su situación si se tiene en cuenta que a los profesionales se les obliga a aceptar la oferta de empleo ofrecida aún cuando estos no consideren que éticamente están preparados para el ejercicio de esa función. "La Ley del Estatuto Marco obliga al cumplimiento de las obligaciones deontológicas pero el sistema les obliga con penalización a vulnerar dicha ley", concluyó.

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