La aldaba
Carlos Navarro Antolín
La muy tiesa ciudad de Sevilla
Sociedad
El amor y el afecto se pueden expresar de muchas maneras distintas y una de las formas más populares de hacerlo es usando un apodo cariñoso para referirnos a la otra persona. ¿Cuáles son los apelativos cariñosos más frecuentes? ¿Cuáles los que menos gustan? ¿Cuánto y en qué entornos empleamos más este tipo de apelativos?
Son algunas de las preguntas que la plataforma de enseñanza de idiomas Preply ha planteado a los participantes en su último estudio, para saber cómo se manifiesta el amor en diferentes lenguas.
La lista de nombres que podemos utilizar para referirnos a otra persona es interminable y, según el estudio, todos los idiomas contienen apodos cariñosos populares y comunes.
Al comparar los distintos apodos en cada idioma, también encontramos algunas similitudes: el apodo más utilizado en cinco de los 14 idiomas estudiados es ‘baby’ o ‘babe’ y, en el caso de España, los más repetidos son ‘amor’, ‘bebé’, ‘cariño’, ‘cielo’ y ‘corazón’.
Un aspecto que se repite en muchos idiomas es el hecho de referirse a la pareja con un nombre de animal para expresar afecto, usando términos como ‘gatito’, ‘ratón’, ‘oso’, ‘mariquita’, ‘conejito’, ‘gato’ o ‘cachorro’.
Aunque los motes en las relaciones se basan en la dulzura y el amor, no siempre se perciben así a ambos extremos de la pareja.
La encuesta también revela cuáles son los apodos cariñosos que menos gustan en cada idioma: en España, ‘gordo’, ‘papi’ y ‘nena’.
En algunos casos, un nombre es bien recibido en un idioma y no gusta en otro. Por ejemplo, ‘darling’ (‘cariño’) es un apodo popular en holandés, español y japonés, pero es uno de los que menos gustan en alemán, portugués y hebreo.
Tal y como desprenden los datos del estudio, usar un apodo cariñoso con nuestro compañero o compañera de vida es una práctica común en todos los idiomas.
Concretamente, el 87% de las personas encuestadas afirma utilizar un nombre cariñoso para referirse a su pareja sentimental. Además, de acuerdo con el 79% de los encuestados, dichos términos fortalecen su relación amorosa.
Otro aspecto que varía según el idioma es la entonación que usamos para nombrar a nuestra pareja. Dependiendo del país, lo más probable es que el tono de voz suba o baje al utilizar un apodo. Los españoles, junto a los árabes, bajan el tono a la hora de usar un apodo cariñoso. Por su parte, alemanes, chinos, griegos o ingleses lo suben.
Que el tono suba o baje no es la única diferencia que encontramos al utilizar los apodos: el 58% de las personas se sienten cómodas utilizando un apodo cariñoso delante de otras personas, frente al 42% que no lo está. Por otro lado, sólo el 31% de las personas tiene a su pareja guardada en el teléfono con apodo cariñoso, frente al 69% que no.
Sylvia Johnson, directora de Metodología de Preply, explica que “mostrar tu amor refiriéndote a tu pareja con un apodo cariñoso es una práctica común en todo el mundo aunque, si tenéis lenguas maternas diferentes, puede ser un reto expresar tu afecto a través de las palabras”.
De ahí, añade, la importancia del aprendizaje de idiomas, porque “aprender un idioma por amor no sólo puede ayudarte a comunicarte con su pareja, sino que también puede fortalecer tus amistades en el extranjero”.
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