Morante: Lágrimas en la lluvia...
EL REPASO
Aunque no han faltado algunas voces discordantes el retorno del genio cigarrero, que abre puertas a una temporada de arte y ensayo, ilumina el arranque de la campaña que vendrá
La Puebla de Morante: en el cráter de la fiesta
Morante reaparece en Sevilla
“Yo he visto cosas que vosotros no creeríais: atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos-c brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser; a Morante cortarse la coleta en Las Ventas... Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia…” Permitan la licencia literaria y cinematográfica, modificando el legendario diálogo de la película Blade Runner, para ubicar las circunstancias de una retirada que quizá no lo ha sido pero que ha propiciado una reaparición que posiblemente tampoco loes aunque, en cualquier caso, alegra e ilumina la gestación de la temporada que vendrá.
El próximo 5 de abril, cuando el genio cigarrero cruce el inmenso ruedo sevillano liado en uno de sus lujosos capotes de paseo, se habrá olvidado cualquier reticencia, diluida como esas lágrimas en la lluvia. Morante terminó una campaña y comienza otra, es verdad. Pero no ha sido tan sencillo. En el confín de la temporada anterior, aquel resonante 12 de octubre, se mezclaban algunos ingredientes: la altura de un compromiso que le había llevado al quirófano y le tenía tapizado de golpes con la presión de haber llevado el timón de la propia campaña por encima de sus propias y complejas circunstancias personales.
Otros precedentes
“No puedo más”, repetía el torero a sus hombres aquella jornada inolvidable que ya forma parte de la historia reciente del toreo. En ese momento, es evidente, la única opción era no continuar. Era la primera vez que el genio cigarrero recurría al gesto trascendental de cortarse -o quitarse- el simbólico añadido, símbolo sacrosanto de la grey torera. No lo había hecho en 2004 -cuando empezaron a asomar los tentáculos del trastorno de personalidad- ni en 2007, a raíz de aquel parón que sucedió a la durísima encerrona madrileña de Beneficencia. En el verano de 2017 llegaría una tercera retirada que en realidad ocultaba el parón estratégico para dejar atrás las huestes de Bailleres y estrenar 2018 de la mano romántica y puntual de Manolo Lozano.
Aún tendría tiempo de seguir sorprendiendo, probando suerte con la casa Matilla antes de dar entrada progresiva y natural a Pedro Marques, ese íntimo amigo que ha marcado el paso desde la pandemia hasta este peculiar retorno en el que -sólo en Sevilla- ha firmado cuatro tardes en firme y opta a una quinta corrida otoñal si los hados son favorables. ¿Habrá reencarnación en otros ruedos?
Arte y ensayo
“Ha sido un invierno de muchas dudas. Soy consciente del peso que ocupo en el toreo, en la afición y en los empresarios. Con mucho esfuerzo, hemos decidido tirar para adelante. De momento hemos puesto esa ilusión en Sevilla y esperemos que poco a poco vayan surgiendo más cosas, pero poco a poco”. Era la respuesta del propio Morante, preguntado por Noelia López en la retransmisión de la primera novillada de las fiestas de San Sebastián en La Puebla del Río.
Cada intervención de Morante, por escasas y escuetas, se toma como un versículo bíblico. Pero lo interesante es que el diestro cigarrero deja la puerta abierta a ampliar ese breve calendario de actuaciones que no se quedará en Sevilla. En realidad ya habría contactos concretos con determinadas empresas. Y tampoco cuesta demasiado trabajo imaginar al genio cigarrero haciendo el paseíllo, vestido de goyesco, en la reinauguración de la Maestranza de Ronda o en cosos de su predilección como los de El Puerto, Salamanca, Marbella… ¿En Jerez? Pues ya veremos pero podrían añadirse a esa lista ruedos tan coquetos como el de Azpeitia si atendemos al interés de sus responsables en esa recepción de la Huerta de San Antonio del pasado sábado que reunió a un buen número de habitantes del planeta de los toros al calor de las fiestas de San Sebastián.
Y Sevilla…
La decisión de Morante se ubica en un momento delicado, en medio de la tímida transición marcada por la inevitable decadencia de una primera fila que no puede estirarse más y el progresivo y arriesgado encaje de los nuevos valores en los carteles de referencia. En este tiempo de tribulaciones el nombre del genio de La Puebla del Río brilla más que nunca y realza la fachada del abono sevillano, el primero que tiene que poner en pie José María Garzón, flamante empresario del coso maestrante.
A Garzón no se le puede negar la baraka, pero tampoco la constancia y no sabemos si la insistencia para que Morante reconsiderara su decisión de parar. Sea como sea, la determinación del matador de La Puebla también sirve para realzar el trabajo del nuevo empresario de cara a sus caseros, que han roto con usos y costumbres que tenían casi un siglo. La Real Maestranza también está estrenando una nueva etapa. Y va a ser por todo lo alto…
Nos vamos marchando ya mientras el toreo empieza a bullir. La parafernalia taurina también echa horas extras: lecciones magistrales de Aula Taurina, próximos Mano a Mano de Cajasol, la presentación del cartel del festival de Pineda, entregas de premios, la presentación del VII Circuito de Novilladas de Andalucía… esto empieza a ser un no parar.
Tampoco se ha parado un minuto en esas fiestas de San Sebastián de La Puebla que, catalizadas por Morante, ponen al dios toro en su centro. Las novilladas de promoción han alumbrado un excelente nivel y han arrojado un triunfador, Armando Rojo, que ya tiene sitio en los festejos de promoción que se celebren el próximo mes de julio en la plaza de la Maestranza.
Y hablando del coso del Baratillo, las negociaciones con Onetoro para retransmitir parte de la feria en simbiosis con Canal Sur avanzan por buen camino. No tardará en haber noticias más concretas. En dos semanas están los carteles...
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