Salir de compras: El bordado se vuelve tendencia en Sierpes
Cuando en la puerta de un nuevo local en plena calle Sierpes se arremolinan los clientes es que algo novedoso acaba de aterrizar en una ciudad acostumbrada ya a acoger todo tipo de negocios. La sorpresa llega cuando el establecimiento en cuestión es una tienda de bordados al más puro estilo tradicional donde un exciclista italiano personaliza con la sola ayuda de una máquina de coser todo tipo de artículos del hogar. Ricami Veronica es una cadena de franquicias fundada en 1986 por la familia Parlascino, con larga trayectoria en el mundo textil. Tras extenderse por Italia, la marca se asienta también en España y hasta Sevilla llega de la mano de Emanuele Bindi, con varios Tours de Francia a sus espaldas, y que se ha trasladado a Sevilla con toda su familia para comenzar una nueva etapa al margen ya del ciclismo profesional.
Procedente de una familia dedicada al sector del mueble y originaria de Pistoia, muy cerca de Florencia, Emanuele cuenta que eligió Sevilla para regentar un establecimiento de la cadena por su potencial turístico. En esta aventura lo acompañan sus padres y desde hace apenas unos días, turistas, curiosos y amantes de los regalos especiales no paran de entrar y salir del local.
Lo que propone Ricami Veronia es un catálogo de artículos del hogar (toallas, delantales, gorros de cocina...) y también prendas (ropa de bebé o baberos, por ejemplo) que están disponibles en varios colores y tallas. Prendas que Emanuele personaliza con la frase que elija el cliente y que borda en el momento con su máquina de coser. Más de 20 colores y varios tipos de letra que convierten un recuerdo en un detalle original y económico para los que visitan la ciudad o para los sevillanos que quieran sorprender con un regalo distinto. En cuanto a los precios, hay una horquilla amplia. Así, por ejemplo, los delantales cuestan 18 euros, los vestidos para niña, 14, y las toallas, 22. La tienda ofrece también la posibilidad de que los clientes lleven sus propias prendas para que sean bordadas con un coste de 5 euros.
Desde que abrió sus puertas, Ricami Veronica ha llamado la atención de los que pasean por Sierpes, no sólo por lo que se puede comprar en ella sino también por la experiencia de ver cómo se bordan las prendas.
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