La Vega, delta del Guadalquivir

Episodios sevillanos del siglo XX

ENTREGAS PUBLICADAS: 3 y 10 de octubre de 2010.El Guadalquivir mantiene las características de su origen remoto, y es río y ría, con los flujos de las mareas oceánicas, pleamar y bajamar en todo su cauce desde Bonanza hasta la presa de Alcalá del Río

10 de octubre 2010 - 01:00

EL Guadalquivir (Río Grande), base de Híspalis, mantiene las características de su origen remoto, y es río y ría, con los flujos de las mareas oceánicas, pleamar y bajamar en todo su cauce abierto desde Bonanza hasta la presa de Alcalá del Río.

Hasta bien entrado el siglo XX, en 1932, la mayoría de los autores consideraron que la cerca de la ciudad tenía origen romano. La restauración, adecentamiento y conservación de las murallas almorávides y almohades, es muy reciente, desde mediados los años ochenta del pasado siglo. Durante casi todo el siglo XX y gran parte de las centurias anteriores, las murallas estuvieron abandonadas hasta extremos increíbles de falta de respeto a la historia. Ahora la situación es elogiable, mientras que en el pasado fue evidente una penosa falta de sensibilidad cultural. La realidad actual es el excelente resultado de los trabajos de restauración iniciados por la Gerencia de Urbanismo en diciembre de 1984 y finalizados en marzo de 1988, dirigidos por el arquitecto municipal José García-Tapial y León y el aparejador José María Cabeza Méndez.

En algunos sectores de la muralla, la ruina era completa, resultados de centurias de abandono y desprecio de la historia. El Ayuntamiento de Sevilla presidido por el socialista Manuel del Valle Arévalo, dedicó 85.770.728 pesetas, desde diciembre de 1984 hasta marzo de 1988, para la restauración y consolidación de la cerca árabe, recuperando para el patrimonio ciudadano un monumento que ya estaba en fase terminal. La bella realidad actual, pese a algunos efectos del vandalismo juvenil, nos muestran la muralla almorávide y la barbacana almohade en perfecto estado, así como unos alrededores de zonas verdes preciosos. Repetimos que resultaba penoso ver cómo las autoridades anteriores no prestaban la menor atención a la conservación de la muralla, ni siquiera a la limpieza de sus alrededores. De manera que, durante siglos, la muralla fue lugar para las basuras, los escombros y todo tipo de utensilios desechados, pese a las continuas denuncias de los vecinos recogidas por los medios de comunicación.

Desde el 5 de diciembre de 1995 al 14 de enero de 1996, estuvo expuesta en el Real Alcázar la exposición sobre "El último siglo de la Sevilla Islámica (1147-1248)". Fruto de aquel trabajo fue un catálogo en el que trabajaron más de medio centenar de investigadores e historiadores. Puede afirmarse que esta obra puso al día tanto la investigación sobre la Sevilla árabe como las referencias arqueológicas sobre las murallas almohades. Hay que subrayar que nunca se prestó más atención que entonces a la restauración y conservación. Las restauraciones de mediados los años ochenta, acabaron con una situación de abandono que amenazaba con arruinar del todo el patrimonio arqueológico heredado del siglo XII.

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