"Nuestros bares son quitapesares"
Álvaro Peregil regenta La Goleta, taberna que pone el colofón al 'spot' estrella de la campaña 'Benditos Bares' de Coca-Cola
La Goleta, una de las tabernas más señeras de Sevilla, con un siglo de antigüedad a sus espaldas, es uno de los cuatro establecimientos sevillanos escogidos para participar en el anuncio televisivo que abandera la nueva campaña Benditos Bares de la compañía Cola-Cola. Álvaro Peregil, su propietario, hijo del cantaor y tabernero Pepe Peregil, elogia el acierto de un lema que "le da más publicidad a los bares que a su propio producto".
-¿Son benditos los bares?
-El eslogan es perfecto. Desde la patronal de Hostelería se debería hacer un reconocimiento a Coca-Cola, que le hace más publicidad a los bares que a su propio producto. Deja constancia de que un bar es una verdadera institución.
-La campaña quiere reivindicar el papel social y económico de la hostelería, algo que en estos momentos viene especialmente bien.
-De lujo. Es mal momento para todos, pero, además, vemos cómo crece una competencia que tira los precios, con cervezas a 40 céntimos. Nosotros no podemos bajar más los precios porque los bares de toda la vida queremos mantener la calidad de lo que ofrecemos y el empleo estable. El papelón pasará de largo, y somos nosotros los que tenemos que mantenernos desde esa responsabilidad.
-La gente sale a la calle, ¿pero consume?
-Sí, se sigue consumiendo, aunque lo que sí que han proliferado son los bares como fórmula de autoempleo. A mi modo de ver, Sevilla no tiene población suficiente para abastecer los bares que tiene. Antes se abrían boutiques y ahora se abren tabernas. Resulta más duro ganarse el pan.
-¿Qué ocurre en un bar que no ocurra en ningún otro sitio?
-La culminación de cualquier negocio se lleva a cabo en un bar, si no, no es un buen negocio... También es lugar donde se entablan amistades y surgen relaciones; son sitios donde se comparten aficiones y son una prolongación de tu casa, como dice el anuncio.
-¿También quitan las penas?
-Los bares son quitapesares, como decía mi padre y como le puso de nombre a la taberna que tenía en la Plaza del Rialto. Allí estuvo 43 años detrás, y también fuera del mostrador departiendo. Era todo un visionario.
-¿Por qué les atraen tanto nuestros bares a los turistas?
-Les gustan los nuestros porque hay de todos los tipos, variedades y gustos. Sevilla es una ciudad especializada en esto, con una amplia y variada oferta.
-¿Y a qué tipo pertenece La Goleta?
-La Goleta es un sitio de estar de pie, una taberna cargada de sevillanía donde tomar vinos de naranja, de fresa, manzanilla en rama, caracoles o tomate aliñao; y durante todo el año degustar nuestra base principal: las chacinas y los montaítos.
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