El renacer de los carros de la compra
Este producto se convierte en el artículo estrella como sustituto de las bolsas de plástico, que ya se cobran en las tiendas.
Los carros de la compra y bolsas de tela se han convertido en uno de los productos más demandados por los consumidores tras la implantación del impuesto sobre las bolsas de plástico de un solo uso en Andalucía (BIP). Ante esta normativa, los comerciantes y ciudadanos se han puesto manos a la obra y ya han encontrado una serie de sustitutos a la bolsa de plástico que les facilita el hecho de ir de compras. Así, ante una ley que pretende eliminar las bolsas de plástico antes del año 2018, los andaluces parecen tenerlo claro. A rey muerto, rey puesto.
Laura Barrios, empleada de la empresa La Oca, asegura que, efectivamente, "la venta de sustitutos para las bolsas de plástico ha incrementado notablemente, sobre todo de pequeño tamaño para llevar en el bolso". Los carros de la compra no se han quedado atrás y con la inserción de novedades como "carritos plegables, modelos mucho más vistosos, bonitos y extrovertidos o de cuatro ruedas", el consumidor se ha visto bastante seducido por este producto. Así, este artículo que, aparentemente, estaba destinado a la población de mayor edad, se ha generalizado y ha equilibrado las ventas en el público. A pesar de ello, "el personal con dificultades para andar es el que más adquiere este artículo, puesto que nos están llegando mucho más resistentes, pensando en aceras, escalones y como ayuda para el apoyo".
"Parece una tontería pero el hecho de que en las grandes superficies y supermercados la gente tenga que pagar por adquirir una bolsa sí ha hecho que tanto los jóvenes como los mayores se decanten por carros o bolsas de telas de la compra decoradas", asevera la empleada de La Oca.
El motivo de este fenómeno no está realmente claro. A priori, la conciencia medioambiental de los ciudadanos debería ser la causa principal. Sin embargo, no es así. "Para qué nos vamos a engañar, el tema de la ecología se nota muy poco, ya que tenemos muchos artículos relacionados con el reciclaje y, sin embargo, sus ventas no han aumentado tanto", ratifica dede La Oca Laura Barrios.
Por lo tanto, la razón primordial del traslado a este producto no es otra que ahorrar esos tres céntimos (o más) que los supermercados cobran por bolsa. "La gente prefiere economizar y con las bolsitas pequeñas se pueden quitar ese dinerillo", confirma la empleada de La Oca.
En esta línea, parece un tanto incomprensible el boom de esta serie de artículos. Laura manifiesta que han vendido "más del 30%" en relación a otros años, cuando sí es verdad que los carros de la compra nunca han dejado de estar. Al parecer, la despreocupación de la sociedad al ser bolsas gratuitas era patente y al menos "sí se ve" que la gente haya tomado una buena elección tanto económica como medioambiental ante el impuesto creado por la Junta de Andalucía.
Por otra parte, Miriam Salas, empleada de El Rincón de María, coincide con las declaraciones anteriores y corrobora que, lógicamente, "la gente por no pagar una bolsa acaban haciendo lo que sea, hasta son capaces de llevarse las cosas debajo del brazo si es necesario". El problema está en que, normalmente, "cuando vas a comprar una cosa acabas con 50", por lo que adquirir este tipo de productos parece lo más sano e inteligente.
En el caso de Miriam, "la venta de carros no ha aumentado de manera destacada, pero sí lo ha hecho la de bolsas de tela o papel tipo reciclables que tengan varios usos". De hecho, "la gente busca siempre bolsitas pequeñitas que se puedan doblar o bolsos antiguos", asegura Miriam, que sitúa este tipo de artículos como los más demandados del negocio. Es por esto por lo que en época de rebajas, y con el 50% de descuento en sus productos, a El Rincón de María se le hayan agotado las existencias. "Probablemente sea porque hoy en día llegan con diseños muy chulos y vistosos y eso gusta a la gente", asegura.
No hay comentarios